Con un gran volumen de hacienda, rapidez en el martillo y buenos precios para los productores, se concretó el pasado miércoles en Caá Catí el primer Remate Ganadero de Pequeños y Medianos Productores del 2022. El programa que ejecuta el Gobierno Provincial a través del Instituto de Desarrollo Rural (Idercor), permitió que 50 ganaderos de los departamentos General Paz, San Migue, Mburucuyá, Concepción y Berón de Astrada puedan vender sus animales a precios de plaza, en medio de la compleja situación por la sequía y los incendios.
El epicentro de las actividades se desarrolló en el predio de la Sociedad Rural de General Paz, ubicado sobre la Ruta Provincial 5, donde estuvo el vicegobernador, Pedro Braillard Poccard, y contó con la presencia varios funcionarios, legisladores provinciales, concejales municipales y el intendente de local, Jorge Meza, como anfitrión.
Tras la entrega de subsidios por parte del Gobierno Provincial, llegó el turno de la comercialización del ganado, el cual fue organizado de manera integral por el Idercor, que nuevamente subsidió los costos de flete, derecho de pista y comisión para la casa rematadora, con lo cual el productor se lleva el 100% del precio de venta.
Como casa consignataria estuvo Sáenz Valiente Bullrich y Compañía, con el martillo a cargo de Fernando Sáenz Valiente, quien con buen ritmo pudo colocar la totalidad de las 1.150 cabezas encerradas, en un remate que contó con público presente y también se transmitió por streaming.
“Afortunadamente tuvimos un remate muy ágil con excelentes precios y principalmente se pueden liberar campos ya que los estudios indican que las lluvias no serán suficientes y la prioridad de alimentos serán para los vientres, que son la pieza fundamental para evitar que Corrientes y el país tenga pérdidas de terneros a futuro, con lo que eso significa para el sector, ya que nuestra Provincia es la segunda productora de terneros de la Argentina”, señaló el interventor del Idercor, Vicente Picó. Respecto de los precios, el funcionario indicó que “se logró una venta cercana a los 60 millones de pesos, con un promedio de 400 pesos por kilo vivo de ternero liviano y 200 pesos el kilo vivo de lo que hace a vaca gorda, números muy buenos y que marcan referencia hacia el futuro”.