Los voraces incendios que convirtieron en cenizas campos, montes y esteros correntinos dejaron sin materia prima a más de 200 artesanos radicados en la zona de los Esteros del Iberá. El fuego arrasó con los espartillos (un pasto de hojas delgadas que crece en las lomadas), palmeras caranday, juncos y las lianas isipó que usaban para la creación de objetos para comerciar.
Hada Irastorza, coordinadora del Programa Artesanos del Iberá, contó a Clarín que ya analizan cómo apuntalar al sector. “Estamos viendo la posibilidad de darles un subsidio para que no pierdan ingresos, o bien buscar lugares donde todavía se consiga la materia prima, ya sea en Corrientes u otras provincias, y subsidiar el transporte de esos materiales”, sostuvo.