La Municipalidad destruyó al menos 50 caños de escape retenidos en la localidad. Pertenecían a motos que fueron retiradas de la vía pública por la Secretaría de Seguridad Ciudadana, de acuerdo con la ordenanza Nº 2.440/18 para evitar los ruidos molestos.
“Se debe a que algunos jóvenes en moto generan ruidos con estallidos y molestan a los vecinos”, explicaron desde el Municipio.