La semana pasada empezaron a trascender los primeros acercamientos de parte del kirchnerismo con la UCR y a la Coalición Cívica, pero más allá de los ruidos que se generaron en la oposición, quedaron abiertas dos grandes incógnitas. Por un lado, cuándo se produciría —si es que ocurre— un contacto con el PRO. Por otro, quién sería el principal interlocutor en el partido de Mauricio Macri. Si bien no hay definiciones, en el kirchnerismo confirman que evalúan mover los hilos para empezar a generar contactos con el ala dura de Juntos por el Cambio, tras bambalinas. Pero cerca del expresidente niegan de plano un contacto posterior al intento de asesinato contra Cristina Kirchner, y aseguran que, más allá de la gravedad de la situación, cualquier vínculo político entre el oficialismo y la oposición debe estar enmarcado en el ámbito del Congreso, señala un reporte de Brenda Struminger en Infobae.
“El marco institucional para la convivencia de la Argentina es el Parlamento. Allí se debate, entre las distintas fuerzas políticas. Esto no depende de una, o dos personas”, dicen en las oficinas del exmandatario.
En el Instituto Patria confirman, con todas las letras, que la vicepresidenta está convencida de la necesidad de tender puentes, no sólo con la UCR y el espacio de Elisa Carrió, sino, también, con el mundo macrista. A pesar de la infinidad de encendidos discursos de su jefa política en contra del líder del PRO, en particular por el endeudamiento con el FMI, aseguran que Cristina Kirchner es “profundamente institucionalista”, más allá de “los intentos de caricaturizarla de la oposición y sus colaboradores en los medios”.
(JML)