Los familiares, compañeros y vecinos despidieron a Ramón Araujo, el agente de tránsito que murió atropellado el domingo. Antes de que el cuerpo fuera trasladado al cementerio San Juan Bautista de la capital correntina.
Hubo lágrimas y quejas de los/as agentes quienes reclamaron por la presencia del intendente y de los jefes. “Donde está el intendente, donde están los jefes ahora”, gritó una mujer tras despedir el féretro.
Tras ser velado en una sala de la avenida Independencia, el coche fúnebre fue escoltado por sus compañeros del área y se dirigió hasta la avenida Artigas, donde se encuentra la Dirección de Tránsito Municipal.
Al llegar, entre aplausos y tristeza, fue despedido por los trabajadores municipales, quienes se mostraron consternados por la situación.
Fuentes municipales señalaron ayer que el accidente se encuentra en etapa de investigación y ratificaron que el vehículo se encontraba en condiciones, tal como lo señaló el director de Tránsito, Ricardo García a El Litoral.