Curupay se consagró campeón del torneo oficial de Primera División “B” del fútbol capitalino al vencer 5-4 en el desempate por penales a Talleres, luego de igualar 1 a 1 el partido que se jugó en la tarde de la víspera en el estadio del club Boca Unidos.
Ambos equipos ya se habían asegurado la semana pasada el ascenso a la máxima categoría de la Liga Correntina, luego de imponerse en sus respectivos cruces de semifinales.
La T se puso enseguida al frente del marcador luego de un error del arquero Julio Martínez, al que se le escapó una pelota que fue a buscar cerca del borde del área y obligó a su compañero, Román Abalos, a frenar con la mano la trayectoria de la N°5 para que no le quede al delantero de Talleres con el arco vacío.
El penal, en principio omitido, fue sancionada por el árbitro Edgardo Romero, a instancia del primer asistente, Javier Romero, y ejecutada de forma impecable por César Solís, para poner a Talleres en ventaja.
Curupay reaccionó enseguida. El equipo maderero, que se hizo dueño de la pelota, empató en una jugada detenida luego de un tiro libre de José Martínez que fue conectado ingresando sólo por el segundo palo por José “Tuto” Fernández, quien dejó sin chances al arquero Agustín Parras con un cabezazo a quemarropa.
Siguió mejor el equipo orientado por Pablo David Cáceres, que estuvo cerca de desequilibrar en otra jugada a balón detenido. Luego de un córner desde la izquierda, Carlos Leiva bajó de cabeza para su compañero de zaga, Tuto Fernández, quien ingresando nuevamente sin marca, sacó un remate fortísimo que se fue por encima del horizontal.
Luego el juego se equilibró, volviéndose muy trabado, con escasa generación de juego, y por lo tanto, sin la posibilidad de crear llegadas de peligro.
En el complemento, Curupay se codeó con el gol con un zurdazo de Alejandro Barboza que el arquero Parras desvió al tiro de esquina, luego de un buen encuentro ofensivo entre José Martínez y Víctor Recalde, que asistió al autor del remate.
Talleres contestó con una buen desborde y centro desde la izquierda de Gustavo Salinas, que no pudo ser alcanzado por diferencia de centímetros por Nicolás Solís, de escasa gravitación en la elaboración de juego ayer.
La última media hora los dos equipos sintieron el desgaste físico y prefirieron dejar de arriesgar, prácticamente decidiendo que el título se defina desde los doce pasos, que es lo que en definitiva ocurrió.
En los remates desde el punto del penal los ejecutores de ambos equipos mostraron mucho aplomo, definiéndose en favor de Curupay en el último remate de la serie, cuando Pablo Nahuel Suárez estrelló su remate en el parante izquierdo.
(RP)