El plenario de la Cámara Federal de Casación se reunió este jueves para analizar una subrogancia, pero aunque cuenta con el decreto firmado para sostenerla en el cargo, la jueza ana María Figueroa no se presentó en el encuentro, no se trató su tema ya que la medida con aval del Senado tampoco les fue notificada y la vacante se cubrió con otro magistrado.
La reunión, en la que se definió quién ocuparía, momentáneamente, una vacante, terminó sin que nadie explicara cómo va a seguir el capítulo de la jueza que cumplió 75 años el 9 de agosto, fue dejada cesante el 6 de septiembre por la Corte Suprema y consiguió que hace una semana el oficialismo del Senado le votara su continuidad por cinco años más.
“En los últimos nueve decretos de jueces de Casación, siempre se detalló o la Sala o la vocalía en la que se lo asignaba. Acá, en el caso de Figueroa, ni siquiera se puso la vocalía que ocupaba antes... Estuvieron pensando cuatro días el decreto... No se les pudo haber pasado”, señaló a Infobae un magistrado consultado. Otro acotó: “Fue a propósito”.
“No podemos asignarle sala porque no la están nombrando en ningún lado”, aseguraron.
Un detalle, sin embargo, diferencia a todos: a ningún juez que haya atravesado el mismo caso la Corte Suprema lo cesó en sus funciones con nombre y apellido, como sucedió con Figueroa.