El técnico de Boca Unidos, Raúl Pipa Estévez, acusó al árbitro Jonathan Correa de dar vuelta el partido en el empate de su equipo el domingo 2-2 frente a Sol de América de Formosa, por la 16ª fecha del torneo Federal A.
Con lágrimas en los ojos después de saludarse con su familia, el Pipa dijo estar “indignado, porque esto es lo que nosotros cada vez que volvemos de un viaje les contamos, esto que vieron es lo mismo que nos pasa de visitante”.
“No sé si por lo que voy a declarar acá me van a suspender, pero lo que hizo el árbitro fue una vergüenza. Se tienen que enterar todas las autoridades de la AFA, los consejos de árbitros, este es un caso para estudiarlo”, agregó el DT.
Estévez manifestó que “esto mismo nos pasó en Salta (NdR: se refería a la derrota frente a Gimnasia y Tiro sobre la hora con un dudoso penal cobrado por Mauricio Martín). Me da mucha vergüenza porque estoy nombrando al equipo de Salta que tiene un entrenador de nombre, con prestigio, los jugadores son todos crack y ellos no tienen nada que ver, es ajeno a ellos, pero es una vergüenza lo que está pasando en el fútbol”, reflexionó.
El entrenador señaló que su equipo “se brindó, hizo un partidazo. Tuvimos 30 faltas en contra, amonestados, dos rojas, un penal que no fue, qué más tiene que pasar. Esto es una vergüenza y espero que alguien aparezca y dé explicaciones, porque tengo a todos mis jugadores llorando de impotencia en el vestuario”.
Al hacer un breve análisis del encuentro, manifestó que “arrancó como tenía que hacerlo porque ellos son un equipo que juega bien, con jugadores de primer nivel. Salimos a jugar un partido muy difícil, de igual a igual, no pudimos poner en ventaja y después logramos el segundo gol”.
Sobre la tarjeta roja a Mariano Del Col, en la última acción del primer tiempo después del festejo del gol de Carlos Salom, Estévez expresó que “no se entiende el porqué, vamos a ver qué informa, aunque da la sensación de que es lo que tenía hacer, expulsar a un jugador de nuestro equipo para ver qué pasaba después”.
Y al respecto señaló que “en el segundo tiempo lo dio vuelta él (por el árbitro Correa), está claro. ¿Vieron el penal?”, preguntó, y aseguró que el mismo “Osurak les dijo a nuestros jugadores que fue mano de él, las 30 faltas, las amarillas, ustedes lo vieron”, agregó.
Para finalizar, y visiblemente nervioso, el técnico contestó que “no hay nada más para analizar. Lo lamento mucho por los jugadores que están todos llorando en el vestuario y por la gente que al principio del torneo se queja porque Boca Unidos no tiene resultados. Los resultados están, pero tienen que saber que esto mismo nos pasa cuando vamos a Salta, no venimos con nada porque nos hacen esto, sólo espero que esto no quede impune”, pidió por último Estévez.
(RP)