El sábado 2 de septiembre a las 11 de la mañana se presentará en la Feria del Libro de Caá Cati el libro de Marcos Moncada “Kapitá Guasu Rape (En las huellas del Gran Capitán)", una crónica sobre la hazaña de un grupo de correntinos que tras las huellas de San Martín encararon el cruce de los Andes como homenaje a la hazaña de nuestro máximo héroe nacional a comienzos de los 80. La propuesta inicial fue de Moncada que definió con claridad que el objetivo era conmemorar el cruce del Ejercito de los Andes iniciado en enero de 1917 y realizar un abrazo simbólico entre huasos chilenos y gauchos argentinos.
Después de un largo viaje hasta Mendoza en enero de 1981, los 11 correntinos con caballada correntina estaban finalmente frente a los Andes preparados para descifrar los misterios del cruce por angostos senderos de aquellas soledades. Las montañas aparecieron ante los ojos asombrados de este puñado de hombres de un campo llano y amarillo, de aguas brillantes y palmares.
Fijas en el horizonte estaban esas piedras erguidas buscando el cielo de la patria.
Un capellán bendijo la Virgen de Itatí que llevaron y a cada uno de los miembros de la expedición. Lentamente y encabezados por Moncada comenzó el viaje.
“Recortadas frente a ellos, como murallas” tal vez sintieron que eran ellas las que se acercaban.
El libro rescata datos muy precisos de la expedición y cuenta los momentos difíciles que enfrentó el grupo de paisanos correntinos por el paso de los Penitentes, uno de los momentos más altos del texto de la travesía y del relato.
El Litoral publico entonces una nota firmada por Franklin Rúveda en noviembre de 1980 que decía:
“Una agrupación de nuestra provincia, con integrantes de diversas localidades y departamentos, están en el empeño de que gauchos correntinos participen entre los que se proponen cruzar los Andes para confraternizar con Chile.
No se visten de nada que lo propio y sustancial de sus actividades, preferencias y modalidades naturales de sus vidas: son hombres de campo, patrones o mayordomos, peones o capataces. Los vimos hace unos días en la estancia “Atalaya” de Marcos Moncada: ahí estaban de Berón de Astrada, de Loreto, de Ituzaingó, Gobernador Martínez, Curuzú Cuatiá, Saladas.
Jinetes correntinos tienen pensado sumarse a mendocinos, sanjuaninos, puntanos, riojanos, para intentar en enero el cruce de los Andes y bajar hacia Chile, con la modestia, pero similar entereza americana con que San Martín hizo su campaña en favor de pueblos y nunca en beneficio de su gloria personal.
Porque lo que se va a hacer no tiene financiación de empresas.
Pocas veces habrá de darse ocasión tan hermosa para una representatividad que, con el hombre de nuestro medio, desde el nivel de la llanura correntina, suba a tanta altura, con tan significativa idealidad y modestia”.
Paso a paso
Por su parte, Marcos Moncada recuerda: “Yo me había adelantado con los baqueanos de madrugada, para subir primero "El Portillo", y de ahí dirigir la caravana en su ascenso, ya que el lugar requería que se haga en forma lenta y en pequeños grupos.
Ese ha sido uno de los recuerdos imborrables de los tantos que me han quedado, ver esa interminable caravana serpentear las laderas de esos ariscos cerros, como una inmensa lampalagua forastera de la nieve y la piedra. Avanza, se detiene, cambia de rumbo, se pierde la cabeza, se contrae, se alarga. Ya se convierte en gente, ya en caballo, ya en mula, ya en poncho al viento, ya habla, ya grita, sapucais llenan los austeros silencios. Van pasando a mi lado paisanos, gendarmes, los periodistas cansados y también como cualquiera, tensos hasta ese momento. Cada correntino que pasa se me hace que no es cierto que estemos en estos lugares, tan ajenos a lo nuestro. A nuestros esteros, arenales, malezales.
Me confundo en un abrazo con Don Raúl Beristayn. El trae en sus brazos y contra su pecho, la imagen de la "Virgen de Itatí", que sin ninguna duda nos protegió en todo el camino”.
La crónica tiene un destacado episodio que describe el cruce sobre los Penitentes:
“Para cruzar un campo de penitentes de hielo, hay que abrir camino a pico y pala, pero vos agarrás un pico a 4000 metros, y a los dos palazos estás azul sin aire. Esa tarea quedó para los baqueanos y alguno de nuestra gente, que se iban turnando en la faena y así rompiendo uno por uno se va haciendo el camino para pasar a caballo o a pié en fila india.
Los gauchos de los Andes son: Marcos García Rams, Sebastián Vallejo, Armando y Arturo Claver Gallino, Anacleto y Tomás Escalante, Domingo Correa, Raúl Beristarayn, Martin Santurtún y Marcos Aurelio Moncada.