Fuertes tormentas azotaron el martes último Estados Unidos, provocando tornados y tres muertes relacionadas al mal tiempo en el sur, mientras intensos vientos y ventiscas castigaban el norte y cientos de miles de personas quedaron sin suministro eléctrico. Este miércoles, gran parte del país seguía en estado de alerta ante la posibilidad de nuevos temporales de lluvia y nieve.
Lluvias torrenciales que provocaron inundaciones repentinas, ráfagas de viento de más de 80 kilómetros por hora y tormentas eléctricas azotaron la costa este desde el Atlántico central hasta el noreste, según el Servicio Meteorológico Nacional.
"No subestimen esta alerta", advirtió el gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, en una entrevista con los medios locales.
Describió la tormenta como "inusual", citando intensas lluvias en enero y fuertes vientos a lo largo de la costa.
Las inclemencias del tiempo provocaron incluso que el avión de la vicepresidenta Kamala Harris, el Air Force 2, fuera desviado de su lugar de aterrizaje habitual, la Base Andrews, y se dirigiera al aeropuerto internacional de Dulles, en Virginia.