El sector de artículos para el hogar atraviesa un escenario complejo marcado por la caída del consumo y los cambios en los hábitos de compra. Así lo planteó Carina Schejter, directora ejecutiva de Sensei, una cadena regional con 16 sucursales en Corrientes y Entre Ríos. “Desde agosto del año pasado las ventas han caído en picada por distintas variables nacionales y ahora también por el contexto internacional”, explicó. La empresa —que cuenta con 99 empleados— forma parte de un rubro particularmente sensible a la caída del poder adquisitivo y a la retracción del consumo de bienes durables.
Según señaló Schejter en el programa Perfil Productivo de El Litoral Streaming, el mercado de electrodomésticos y artículos para el hogar también enfrenta tensiones vinculadas a la estructura de costos y al origen de los productos. “Yo peleo por la industria nacional, pero como empresaria de artículos para el hogar —donde el 80% viene de China— a mí me da lo mismo de dónde venga siempre y cuando se pueda vender”, afirmó. En ese contexto, la financiación dejó de ser un motor de ventas tan fuerte como en otros momentos: “Hoy apenas entre el 18% y el 22% de nuestra facturación es crédito personal. Antes llegaba al 60 o 65%, pero después de la suba de tasas nos quemamos con leche y preferimos no asumir ese riesgo”.
Frente a ese escenario, el sector también se ve obligado a modificar su forma de vender y adaptarse a un comercio cada vez más híbrido entre lo físico y lo digital. “Ya no existe el vendedor que se queda sentado esperando que entre el cliente. Hoy el 80% de nuestras ventas se hacen por WhatsApp”, explicó Schejter. En muchas localidades del interior —como La Cruz, Alvear o San Roque— los vendedores muestran los productos por celular, envían planes de pago y hasta realizan el cobro con posnet en el domicilio. “Nosotros somos la web del cliente”, resumió la empresaria, al describir cómo el comercio tradicional se reconvierte para sostener las ventas en un mercado cada vez más exigente.
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