El presidente de la Asociación del Futbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, fue indagado este jueves al mediodía por el juez Diego Amarante en la causa que investiga una presunta deuda de la asociación con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) que habría sido de unos $19.000 millones.
Tapia, que debió responder por él mismo y por la AFA, entregó un escrito con el que se desvinculó de la deuda y pidió su sobreseimiento: sostuvo que las decisiones sobre impuestos y pagos las toman áreas técnicas de la entidad y que él tiene un rol institucional, ajeno a ese manejo.
Argumentó, no obstante, que la AFA no cometió delito alguno porque se encontraba vigente una resolución administrativa del Ministerio de Economía que suspendió las ejecuciones fiscales y que por eso no podía hablarse de delito.
También afirmó -como lo hizo ayer Toviggino- que gran parte de esa deuda ya estaba saldada, un hecho que ya fue corroborado por la Justicia, que investiga de todos modos si con el retraso en los pagos pudo haberse configurado el delito de apropiación indebida de tributos, que sanciona con penas que van de los dos a los 6 años de prisión.
Del mismo modo que los dirigentes que lo precedieron, Tapia no contestó preguntas del juez. Al salir, se defendió públicamente con un mensaje en redes sociales.
“Se han presentado todas las declaraciones y pagos tributarios correspondientes, cumpliendo correctamente con sus obligaciones y sin omitir aportes del personal en relación de dependencia”, dijo el titular de la AFA en la plataforma X. Y añadió: “Frente a la difusión de información distorsionada y la denuncia presentada, la AFA se pone a disposición de la Justicia para colaborar y aclarar cualquier situación vinculada a la institución”.
En el escrito que presentó ante el juez Amarante, Tapia también se quejó de la “abrumadora difusión periodística” que tuvo su caso en los medios.