Tomás Sánchez, de 18 años, jugaba al fútbol en las inferiores del club Midland. En octubre pasado, el juvenil fue asesinado en el barrio Libertad, en Merlo. Por el caso estaba detenido un adolescente, que hace un mes se fugó del instituto de menores donde estaba alojado. Ahora, volvió a ser capturado: lo atrapó la propia familia de la víctima tras una campaña en redes sociales.
"Nos llegó la información de que el asesino se encontraba en la casa de su mamá en Paso del Rey. Entonces fuimos a la comisaría de la zona para que avisen al juez y obtengan una orden de allanamiento y puedan atraparlo", relató Camila, la hermana de Sánchez, en diálogo con Clarín.
En la dependencia policial no hubo "respuestas inmediatas". Lo que siguió fueron "tres horas de discusión" y una decisión temeraria. "Nos fuimos a la casa donde lo habían visto, pero en ningún momento salió, así que no pudimos hacer nada", dijo la hermana de la víctima.
Sin embargo, hubo novedades unas horas más tarde, con incógnitos y un giro imprevisto.
“Cuatro personas encapuchadas lo trajeron y se lo dejaron a mi hermano, que lo llevó a la comisaría para entregarlo a la Justicia", concluyó la mujer. Según ella, esas misteriosas personas con las caras tapadas no eran conocidas de la familia. Llegaron, dejaron al adolescente de 16 años y se fueron. El menor de edad estaba lastimado y se quejaba del dolor.