Las prepagas harán una devolución de parte de los montos que les cobraron a sus afiliados en los primeros meses del año en un plan de doce cuotas, que se actualizarán según la tasa pasiva de plazo fijo del Banco Nación. Además, incorporarán sin aplicar penalidades y en iguales condiciones a las que estaban a las personas que se hayan dado de baja en los últimos meses. Los puntos fueron acordados por los representantes del Gobierno y de las entidades, en el marco de la audiencia a la cual convocó el juez Juan Rafael Stinco.
Las entidades de medicina prepaga habían hecho esta tarde una propuesta diferente, que consistía en un reintegro de un monto equivalente al 24% de la cuota que se defina para julio, en un plazo de 12 meses. Los importes en cuestión, según la iniciativa, tendrían una actualización en función del índice de costos de la salud usado hasta el año pasado para el reajuste de las cuotas. Además, los directivos aceptarían que entre julio y septiembre los precios de los planes de salud se ajusten en un porcentaje equivalente al 95% de la variación del Índice de Precios al Consumidor del Indec (es decir, si la inflación del mes de referencia fuera de 7%, las cuotas subirían 6,65%).
Pero los directivos piden, a la vez, que desde octubre los incrementos de las cuotas queden liberados, tal como había ocurrido desde la vigencia del decreto de necesidad y urgencia (DNU) 70 firmado en diciembre por el presidente Javier Milei y sus ministros, y hasta que el propio Gobierno empezó a ponerles frenos a las subas, en abril último.
La propuesta fue hecha durante las reuniones que se llevan a cabo en estos momentos en el Juzgado Civil y Comercial N°3, a cargo del juez Juan Rafael Stinco, en el marco de la causa iniciada por la Superintendencia de Servicios de Salud contra un grupo de empresas por supuesta cartelización (acuerdo) en la definición de precios.