La presidenta de la Suprema Corte de Justicia de México y otros cinco ministros del alto tribunal presentaron el miércoles sus renuncias en cumplimiento de la controversial reforma judicial que los obliga a dejar sus cargos si no van a competir en las elecciones judiciales; sus salidas, sin embargo, no se concretarán hasta agosto del próximo año luego que se elijan sus reemplazos.
Tras meses de objetar la reforma judicial y respaldar la huelga que realizaron miles de jueces y empleados de los tribunales contra la iniciativa, Norma Piña, presidenta de la Corte, y los ministros Ana Margarita Ríos Farjat, Luis María Aguilar, Alberto Pérez Dayán, Javier Laynez Potisek y Juan Luis González Alcántara, renunciaron a sus cargos, informó en un comunicado el alto tribunal.
Tal como lo prevé la reforma, los ministros deben renunciar antes de que cierre la convocatoria en noviembre para que los candidatos no pierdan sus beneficios de retiro. Así lo ratificó la víspera Sheinbaum al afirmar que si los miembros de la Corte no renuncian ahora “entonces ya no tendrían los haberes de retiro”. “Es un montón de dinero”, agregó.
Las seis dimisiones se dan un día después que los ministros Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Jorge Pardo Rebolledo, consignaran también sus renuncias en la presidencia del máximo tribunal y las enviaran al Senado.
Los ocho ministros descartaron la posibilidad de competir en los comicios de junio del próximo año en los que se elegirán los nuevos miembros de la Corte.