Un total de 34 personas, entre ellas tres menores de edad, sufrieron distintas heridas en la madrugada de este sábado cuando bailaban en una discoteca de Perú y un artefacto explosivo estalló y desperdigó esquirlas hacia todos lados. Varios de los afectados por el ataque dijeron que sentían "vidrios que se le metían en el cuerpo".
El ataque ocurrió cerca de las 3 de este sábado en la discoteca Dalí, en la localidad de Trujillo, a casi 500 kilómetros de Lima en medio de la presentación de una banda que captó desde el escenario el momento exacto en el que estalló el dispositivo porque además se cortaron sus equipos de audio y la secuencia era grabada en video.
Un sonido seco, como un petardo, sorprendió a todo el boliche que disfrutaba de tragos, música y baile que comenzaron a ver gente caída en el piso, sangrando y pidiendo ayuda, lo que generó corridas, incertidumbre y la intervención del personal del local que convocó de inmediato a la policía y a los servicios de emergencia médica.
El Centro de Operaciones de Emergencia (COER) de la localidad informó que los heridos fueron trasladados de inmediato a dos hospitales de la zona, el Belén y el Regional Docente, mientras las autoridades policiales y de la justicia investigaban el caso.
En principio, de acuerdo a fuentes de la investigación citadas por la prensa peruana, se cree que se trató de un atentado. Y, en ese marco, recordaron que semanas atrás durante las celebraciones por San Valentín un joven había arrojado una granada de gas lacrimógeno en ese mismo local del distrito Larco Herrera.
Ese muchacho, al ser detenido días después confesó que alguien a quien no conocía le había pagado 700 soles para llevar ese artefacto al local. El uso de una granada de gas lacrimógeno en un local bailable rememoró en Perú una de las peores tragedias de la historia de la noche limeña, la de una Navidad en 1998 cuando murieron nueve jóvenes asfixiados por un ataque similar.
Respecto del ataque de este sábado, el director ejecutivo de la Red de Salud de Trujillo, Gerardo Florián Gómez, reveló que cinco de los heridos se encontraban "internados en grave estado" y señaló que algunos tuvieron que ser operados porque sufrieron amputaciones y lesiones producto de las esquirlas.
Entre los heridos también hay tres menores de edad, uno de 16 años y dos de 17, informó Florián.