El Gobierno de Javier Milei negó este miércoles la falta de insumos y afirmó que la medida de fuerza anunciada por los cardiólogos es parte de un conflicto entre privados y "debe resolverse en un marco de responsabilidad para no generar confusión y angustia en los pacientes".
"El Colegio de Cardiólogos impulsa una negociación con los prestadores y financiadores para mejorar el valor de sus intervenciones", indicaron fuentes del ministerio de Salud a raíz del conflicto que el martes sumó un nuevo capítulo.
Ayer, el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI) anunció una medida de fuerza por 48 horas en todo el país, en la que convocó a sus afiliados a suspender las angioplastias y las colocaciones de stents para este miércoles y jueves, sin afectar el servicio de guardia.
Ante esa situación, desde el ministerio deslizaron que "el Gobierno Nacional viene impulsando el reordenamiento del sistema de Salud tanto en el sector público como en el sector privado, a través de desregulaciones que permitieron una mayor libertad para competir, con el objetivo de lograr mayor capacidad de financiamiento y que mejoren la calidad de las prestaciones en beneficio de los usuarios".
Y llamó a que el conflicto actual se resuelva "en un marco de responsabilidad para no generar confusión y angustia en los pacientes".
"Vale destacar también que la actividad no tiene dificultades con la provisión de insumos para realizar las prácticas y que no se presentan faltantes como si ocurrió en años anteriores debido al cierre de importaciones", agregaron fuentes oficiales.
El CACI informó que la medida de fuerza, que inicialmente estaba pautada para mediados de este mes, fue adoptada ahora ante la complicada "situación económica que atraviesa el sector de la cardiología intervencionista con honorarios bajísimos y falta de insumos".
En un comunicado, el Colegio indicó que "los médicos reclaman una respuesta por parte de las prepagas