El paro general sin movilización, convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para el mismo día en que la Cámara de Diputados trataba el proyecto de reforma laboral, comenzó en la medianoche de este jueves. La huelga se sintió fuerte en el transporte, pero hubo comercios abiertos.
La medida impactó en varios sectores clave del país debido a la adhesión anunciada de los gremios del transporte y aunque la central obrera no ha convocado a movilizaciones, hubo protestas.
Así como algunos sindicatos no adheridos a la CGT, partidos y otras organizaciones militantes de la izquierda marcharon contra la reforma laboral, ocasión en la que un grupo de manifestantes protagonizó incidentes con la Policía.
Los militantes agitaron e intentaron derribar vallas, las fuerzas de seguridad respondieron con chorros de agua del camión hidrante contra quienes se acercan al vallado. También arrojaron gases lacrimógenos.
A las 20 eran cinco las personas detenidas por las fuerzas de seguridad debido a los enfrentamientos en las inmediaciones del Congreso.
Por su parte, el cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, sostuvo que "nunca es modernizar algo si volvemos para atrás, este proyecto de ley retrocede cien años en los derechos colectivos”.
Y la respuesta del jefe de Gabinete, Manuel Adorni fue: “No hay nada más extorsivo y en contra de la libertad y de la democracia que lo que están haciendo los sindicalistas. Por algo la gente los odia, tienen 80% de imagen negativa”.