Se confirmó que el arzobispado de Corrientes declaró nulo el casamiento de la pareja trans que había celebrado su unión en la Parroquia Nuestra Señora de La Pompeya, el 28 de enero.
El arzobispo de Corrientes, monseñor José Adolfo Larregain, difundió un comunicado oficial en el que aseguró que no otorgó autorización para la celebración ni recibió la documentación eclesiástica requerida para validar el sacramento.
En el mismo texto, la autoridad religiosa sostuvo que el acto debía considerarse nulo “ipso facto”, al no encuadrarse dentro de las disposiciones del derecho canónico vigente.
Tras la difusión de la boda, el Arzobispado inició un proceso canónico que podría derivar en sanciones al sacerdote y declaró que la unión no sería válida para la Iglesia. Sin embargo, Solange e Isaías decidieron mantenerse al margen del conflicto institucional y enfocarse en lo que vivieron como pareja. “Celebramos nuestro matrimonio con respeto y compromiso y esperamos que se reconozca nuestro derecho a vivirlo plenamente”, afirmaron.
El comunicado oficial
En el documento fechado el 8 de febrero de 2026, el Arzobispado de Corrientes expresó que la Iglesia “cuida con especial solicitud la celebración de los sacramentos” y recordó que el matrimonio cristiano, en cuanto sacramento, requiere el cumplimiento de condiciones esenciales para su validez y licitud.
Asimismo, advirtieron que “la omisión de estas condiciones no solo desvirtúa el significado profundo del sacramento, sino que también puede generar confusión en la comunidad de los fieles”.
El comunicado señala que el Arzobispo, realizadas las consultas, procederá conforme al Derecho Canónico, “actuando de oficio, con las advertencias convenientes y medidas canónicas disciplinarias formales que pudieran corresponder”.
Posición institucional
Desde la sede eclesiástica remarcaron que no recibieron la documentación requerida para el tratamiento de estos casos. Además, reafirmaron su compromiso con “una Iglesia que acoge, acompaña y camina junto a las personas, siempre en fidelidad al Evangelio, a la doctrina de la Iglesia y al orden jurídico”.