La Justicia ya tiene en su poder una serie de supuestos chats y audios que involucrarían a Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, y a quien durante años fue su mano derecha, el abogado Juan Pablo Beacon, en los que hablarían sobre el ingreso a la Argentina de millones de dólares previamente desviados a firmas fantasmas en Estados Unidos.
El material, que incluye conversaciones, planillas manuscritas, facturas y comprobantes de transferencias, es analizado en el marco de una investigación que intenta reconstruir la ruta de fondos que la Asociación del Fútbol Argentino tenía en el exterior.
El material fue aportado a la causa que lleva adelante la fiscal Cecilia Incardona y el juez Luis Armella.
Según la documentación a la que accedió TN y que ya fue incorporada a la causa, TourProdEnter, la empresa de Javier Faroni, habría enviado unos US$50 millones a cinco empresas supuestamente fantasmas. Una de ellas es Dicetel, que recibió más de US$4,8 millones. La hipótesis bajo análisis es que parte de esos fondos habrían sido entregados en efectivo en el país a dirigentes de la AFA.
Los supuestos audios ya están siendo analizados por la Justicia
En los supuestos audios atribuidos a Beacon y a un financista apodado “Fiño”, se exponen detalles de la operatoria. En uno de ellos, el financista le dice: “Escuchame, Juan. Una cosa que sí, adelantame apenas sepas cómo sigue la película, porque este es el palo (U$S1.000.000) que habían dicho. Siempre vos adelantame la jugada, che. Van a entrar U$S500 mil más, va a ser un palo y medio, pero vos adelantame la jugada cuando sepas”. En otro mensaje, agrega: “Creo que la primera de 50 ya la vas a tener porque me parece que ya figura como pendiente, mañana hablamos a las 11, amigo”.
La secuencia incluye además una discusión por una supuesta diferencia de US$2000 en una entrega. Tras ese intercambio, Beacon afirmó: “Dale, gracias amigo. Me dejás tranquilo. Nunca hubo error y no lo va a haber ahora, pero vos sabés que ese video lo hice por otra cosa. Algún día te contaré”. La respuesta del financista fue contundente: “Es buenísimo ese video porque te termina liquidando. No puedo discutir por algo que decís que mandaste”.
La pregunta que atraviesa la causa es si existen registros audiovisuales de las entregas de dinero. De confirmarse, serían una prueba clave sobre cómo se habría traído al país parte de los US$50 millones desviados.
Los chats incorporados al expediente muestran supuestas conversaciones fechadas el 24 de febrero de 2022 entre Beacon y Toviggino.
En una de ellas, Beacon le informa que le va a mandar US$220 mil. “Está, mandá”, habría respondido el tesorero. Luego Beacon le avisa que “ya salieron U$S220 mil” y Toviggino replica que “Brian trajo solo U$S120 mil”. “Ahí te llevo lo otro”, contesta Beacon. Más tarde, Toviggino confirma que ya llegaron los otros US$100 mil y le envía una captura de US$25.038 que ya habían sido enviados a Dicetel.
Ese mismo día, Beacon le escribe a “Fiño” para avisarle que ya está la transferencia de US$25 mil y le envía la captura correspondiente. El financista le agradece.
Otro supuesto chat, también del 24 de febrero, muestra a Toviggino detallando montos pendientes: faltarían entregar US$625.000, a los que habría que restar US$50.000 de comisión, quedando US$575.000. Luego recuerda que ya enviaron US$220 mil. Beacon responde que entonces deberían darle US$355 mil. “Correcto”, contesta Toviggino.
La documentación también incluyen una conversación en la que Toviggino le pide a Beacon que consulte si pueden transferir directamente a Dicetel US$2 millones “sin factura”. Beacon pregunta si sería sin invoice y recibe como respuesta que sí, que sería una transferencia directa. “De última hacemos nosotros el invoice”, habría agregado Toviggino. Al día siguiente, Beacon consulta a “Fiño”, quien responde que “es una alarma hacer eso” y sugiere dividir la operación en dos envíos de US$500 mil, uno ese día y otro 72 horas después.
La ruta del dinero bajo análisis parte de los US$260 millones que la AFA recibió en el exterior por sponsors, partidos amistosos y AFA Play. Esos fondos los administraba TourProdEnter, que habría derivado parte a empresas fantasmas como Dicetel. El intermediario era el financista, quien avisaba a Beacon cuando ingresaba el dinero. La incógnita que intenta despejar la Justicia es quién habría sido el destinatario final.
El material ya está en manos de la fiscal Cecilia Incardona, que investiga a Sur Finanzas y la pata de TourProdEnter en el caso. Los chats muestran quién pagaba, quién cobraba y cómo se calculaban comisiones (el financista se quedaría con el 10% de cada entrega), pero el destino último de los dólares aún no aparece documentado. Esa es la pregunta que atraviesa toda la causa y que, por ahora, sigue sin respuesta.
TN