La intensidad de las sesiones extraordinarias -en las que se aprobaron cinco proyectos y el Senado llegó a reunirse tres veces en una misma semana- contrasta con la inactividad del comienzo del período ordinario. Aunque en su discurso del 1° de marzo Javier Milei afirmó que se viene “el Congreso más reformista de la historia” y anunció 90 reformas, los proyectos aún no se presentaron. Diputados pateó la definición por Glaciares -el único pendiente- para abril y en la Cámara Alta apuran el tratamiento de pliegos militares y judiciales.
El flamante ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, está decidido a enviar cuanto antes la primera tanda de jueces a designar. Sin embargo Mahiques se va a tomar esta semana para chequear los nombres antes de mandar el listado. En la Cámara Alta apuntan que los de militares ya fueron girados. De todas maneras sería algo completamente inusual sesionar sin tener proyectos que votar.
Este año, con la fortaleza numérica del oficialismo en el Senado, el plato fuerte tendrá que ver con el plano judicial. Ya el 1 de marzo del año pasado Milei habló de la necesidad de cubrir las vacantes de 200 jueces federales, defensores públicos y los cargos de procurador y defensor del pueblo. "Hay más de un 40 % de vacancias en la Justicia", sentenció.
Pero si bien el Consejo de la Magistratura avanzó con los concursos y elevó las ternas, el Poder Ejecutivo no envió ninguno. En ese entonces se especulaba con atar estas designaciones a la negociación de los candidatos a la Corte Suprema, algo que tampoco se consiguió.
Lo cierto es que una vez que entren será una de las prioridades de LLA: buscarán tratarlos rápido en la comisión de Acuerdos que preside el libertario Juan Carlos Pagotto.