Dos hombres y una mujer, entre ellos un médico y su hermana, fueron imputados este viernes por el titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones de Monte Caseros, Ricardo López Ruíz, tras haber protagonizado una trifulca.
Están acusados de agredir a policías que velaban por la seguridad del corsódromo en esa ciudad, la noche del sábado 17 de enero pasado.
El juez de Garantías en feria Julio Zamudio hizo lugar tanto a esa solicitud como a la de imponerles una serie de medidas de coerción.
Según detallaron desde la Fiscalía General, "a uno de los acusados, joven médico de la ciudad, se le imputaron los delitos de lesiones graves y resistencia y atentado a la autoridad; a los restantes le cupo la figura de lesiones leves y atentado y resistencia a la autoridad, en concurso ideal".
argumentan, "el primero de ellos, de una trompada, le fracturó y desvió el tabique a una sargento primero, con desplazamiento de la mandíbula, luego de que la policía tratara de impedir que su hermana bailase en estado de ebriedad, parada sobre una mesa".
"Qué te pasa a vos, sucia de m..." le habría espetado el médico. En el escrito emitido desde la Fiscalía añaden que el doctor luego de eso primeramente "tirándole del cabello y luego dándole el golpe de puño". Segundos antes, "los tres policías, solo uno de ellos varón, habían buscado disuadirlos de bailar sobre las mesas, después de que una mujer reportara que se les caían encima, visiblemente alcoholizada".
Detallaron en tal sentido que "la primera reacción de los tres imputados fue arrojarles una de las mesas plásticas en la que se paraban y negarse a abandonar su conducta".
"Pero la gresca pasaría a mayores al buscar las mujeres policías el apoyo de más efectivos cuando se vieron superadas por la violencia. Al regresar, el grupo encabezado por el médico ya había crecido en número y varios más la emprendieron a golpes contra los funcionarios. En ese contexto es que el otro imputado agredió con patadas y golpes de puño a un oficial varón, mientras el principal agresor no paraba de insultar a la sargento primero que había golpeado".
Las medidas de coerción que pidió el fiscal López Ruiz y consintió el juez Zamudio, consisten en una prohibición de asistir a espectáculos públicos y abstenerse de consumir alcohol o estupefacientes en la vía pública. De no cumplirlas, a los imputados les podría caber medidas más gravosas, como el arresto domiciliario o, si fuera necesaria, la prisión preventiva para impedir que obstaculice el proceso en su contra.