En Goya, una mujer denunció a su expareja por violencia de género después de recibir severos golpes en el rostro que le dejaron negro uno de los ojos, aunque, para sorpresa, la Justicia solo dispuso una medida leve de prohibición de acercamiento.
"No iba a contar esto. Tenía miedo. Pero ver que él sigue con su vida como si nada, como si no hubiera pasado nada, me terminó de empujar a hablar", relató la víctima ante el periodista local Juan Cruz Velasquez.
Reveló que la última golpiza sucedió el pasado miércoles 21 de enero a la noche y acusó del ataque a Brian Benítez. "Todavía no entiendo cómo puede estar libre después de todo lo que me hizo. Tal vez pueda esquivar a la Justicia, pero esto queda como prueba. Como verdad", detalló la mujer al permitir mostrar las imágenes de las lesiones sufridas.
Además, envió un mensaje al género: "Quiero decir algo, sobre todo a las mujeres: no aguanten nunca a un hombre violento. Mucho menos a esos que se muestran como amorosos, que te dicen que te aman, pero en realidad te manipulan y te destruyen por dentro. La violencia no aparece de golpe. Empieza de a poco".
Eso le dio lugar a hablar de su caso.
“Primero fue una cachetada. Después me quebró un dedo, luego, más adelante, el ahorcamiento.
Vinieron los golpes en la cabeza, esos que no dejan marcas visibles. Y la última agresión fue esta, la más reciente, donde terminé con el ojo morado y los brazos lastimados", sentenció.
"Pero lo peor no fue lo físico. Lo peor fue -y sigue siendo- lo emocional, no puedo dormir, no puedo comer bien”, remarcó y añadió que “encima me dicen que no salga de mi casa por si me lo cruzo”.
“Es injusto. Yo tengo miedo de salir, mientras él anda libre, como si nada", planteó al exigir que se apliquen los protocolos vigentes.
Y arremetió: " No escribo esto para que me tengan lástima. Lo digo para que se sepa la verdad, porque no todo es como se muestra hacia afuera, porque alguien puede parecer buena persona frente a los demás, pero puertas adentro ser alguien completamente distinto", puntualizó.