El hecho tuvo lugar el 5 de noviembre de 1975, en las Montañas Blancas, Arizona. Un grupo de leñadores viajaba por un camino montañoso del bosque cuando observaron una inusual luz, muy brillante suspendida en el cielo, que daba la impresión de que todo era rojo, como que se estaba incendiando el bosque. Travis Walton, uno de los leñadores del grupo, se bajó del vehículo y se dirigió hacia donde estaba la luz, para averiguar qué era aquello de color rojizo que iluminaba todo. Sus amigos trataron de disuadirlo pero él no hizo caso a sus advertencias. Repentinamente, cuando ya estaba debajo del objeto, surgió de este una poderosa luz, como si fuera un rayo azul, que dio de lleno sobre Walton, levantándolo del suelo y elevándolo despacio. De golpe lo soltó y cayó pesadamente sobre el pasto.
Sus amigos, temblando de miedo, salieron huyendo del lugar en la camioneta, pensando que estaba muerto y que ellos correrían igual suerte. A los pocos kilómetros, uno de sus compañeros decidió volver para buscarlo, los otros no quisieron acompañarlo por temor, pero por mucho que buscó en el lugar, no encontró a Walton.
Llegaron al pueblo con el impacto de lo sucedido reflejado en sus rostros y acordaron entre ellos decir la verdad, a pesar de que sabían que no les creerían. Reportaron el increíble suceso al comisario Waters, que no les creyó mucho su versión. Walton fue buscado durante cuatro días sin éxito y a medida que transcurría el tiempo las autoridades creían que Travis Walton había sido víctima de un crimen por sus propios compañeros, a quienes comenzaron a investigar exhaustivamente.
El principal sospechoso era Dallas, uno de los compañeros leñadores con quien Travis había tenido un altercado ese mismo día. Las autoridades sospechaban que Walton había sido asesinado y que tarde o temprano encontrarían su cuerpo. Al cuarto día, presionado por los habitantes del pueblo, el comisario decidió someter a los amigos al detector de mentiras. El dictamen, según el informe del oficial que tuvo a su cargo la sesión, fue que ellos no mintieron. En el pueblo se notaba una agitación general, los diarios habían multiplicado el caso en sus primeras planas.
El regreso
Una noche, uno de los amigos, Mike, recibió una llamada extraña que le suplicaba “Ayúdame”. Llovía intensamente pero así y todo salió con su camioneta a buscar a Walton. Lo encontró en una cabina telefónica cerca de una gasolinera. Estaba desnudo, tenía el rostro pálido, desencajado y en sus ojos se apreciaba un terror indescriptible. Apenas balbuceaba palabras entrecortadas. Su estado era lamentable, sus ojos giraban desmesuradamente. En el hospital no encontraron nada que pudiera ser alarmante, excepto su mutismo. A los pocos días lo dieron de alta y volvió a su casa. En varias ocasiones tuvo crisis nerviosas y corrió a esconderse debajo de una mesa. A raíz de esto sus familiares decidieron que un médico especializado lo sometiera a una hipnosis regresiva para lograr saber el origen de su miedo.
Durante la sesión explicó que había sido llevado al interior de una nave extraterrestre, donde había seres pequeños, con ojos grandes y cabeza desproporcionada, de un color gris blanquecino. Contó que fue llevado a una especie de celdilla de un panal de abejas, que se encontraba llena de un líquido viscoso. Había otros seres humanos en las celdillas que él vio. Posiblemente otros terrestres raptados. Relató que lo llevaron a otro lugar para examinarlo, le pusieron un aparato semicircular alrededor del ojo izquierdo, que de a poco se fue introduciendo, era una especia de fino bisturí. Hasta allí él se acordaba, el resto era como si hubiera sido borrado de su mente. Se ignora como fue devuelto Travis a la cabina telefónica, donde fue encontrado por su amigo. Desde entoncesa la vida de Walton quedó arruinada.
Se especula con que los seres extraterrestres han estado experimentando con los seres humanos desde hace muchos siglos y que recién ahora se conocen gracias a los medios científicos con los que contamos. Con cicatrices en el lagrimal de un ojo y en la comisura de la boca Travis Walton no podía creer él mismo su experiencia. Con el correr de los años se fue tranquilizando y escribió un libro llamado “Fuego en el cielo” que fue llevado al cine y donde se muestra paso a paso la terrible experiencia de un joven norteamericano que fue llevado al interior de una nave extraterrestre y sometido a extraños estudios y análisis experimentales y la devolución de la víctima a su hábitat natural.
Cuántos casos hay de seres humanos que desaparecen a diario y que quizás nunca son devueltos? Somos una especie de cobayos de experimentación?
Quizás no esté muy lejano el día en que sepamos la verdad y posiblemente no sea de nuestro agrado.