Cándido López, figura en la que está centralizada el documental, participó como soldado en las líneas de batalla de la Guerra de la Triple Alianza. Pero ¿qué tiene de particular el hecho a destacar? Que su condición de artista (era pintor) fue una alternativa de escape dentro de la crueldad de una guerra que duró mucho tiempo (cinco años), y que enfrentó en la época al país con sus congéneres, ya que según narran los historiadores, fue muy difícil reclutar voluntarios que se negaban a confrontar con sus pares y con sus vecinos próximos (los paraguayos) a los que se sentían unidos afectivamente y con un tronco de raza en común.
José Luis García es director de fotografía y ha trabajado en importantes cortometrajes como “Prohibido fijar carteles” (1984),” Vatropvite”(1987), “Hinchas” (1990) y “House in motion” (1992).También tuvo a su cargo la fotografía de películas como “Rapado” (1991) y “Los guantes mágicos” (2003), ambas dirigidas por Martín Rejtman, “Sotto voce”, de Mario Levin (1996) y “La sonámbula”, de Fernando Spinner (1998). Es este su primer trabajo independiente y eligió en principio la presentación en Asunción del Paraguay y ayer en Corrientes.
De visita a El Litoral, expresó que “Cándido López es una obra documental que está basada en la producción del pintor y soldado argentino del mismo nombre que participó en la campaña de la Triple Alianza contra el Paraguay, hizo el recorrido con el Ejército Argentino tomando bocetos en lápiz con su mano derecha, pero en la Batalla de Curupaytí recibió una herida que lo obligó a que le amputaran el brazo derecho pero aun así no claudicó en su intento por preservar la veta artística y de ahí en más sus dibujos los realizó con la mano izquierda, creando de alguna forma, un nuevo estilo de dibujo. De vuelta en Buenos Aires, aquellos bosquejos fueron volcados al óleo y su obra se perfiló como un ícono de la época”.
“Sus cuadros tienen una aproximación naif porque son miniaturistas, no siguen los códigos académicos de la pintura de guerra sino que están más cerca de una fotografía y fue eso lo que me impulsó a hacer el recorrido de un camino emprendido por él en su momento”.
“La película es una especie de rood movie que sigue un itinerario por donde estuvo el pintor y va más allá porque él no participó de toda la guerra, la película llega hasta Cerro Corá que es donde termina la guerra y matan al Mariscal Francisco Solano López, Presidente del Paraguay, luego de cinco años de contiendas con períodos de reposo bastante prolongados‘.
Cándido López no tuvo muchas posibilidades de escapar a la guerra dada su condición social humilde, aun así se alista como voluntario con el fin principal oculto, porque lo que quería en realidad era pintar paisajes. Quizás un desencuentro amoroso fue el impulso primigenio, pero cuando la historia comenzó a tomar forma, ya Cándido López era parte de ella.
“Investigando sobre el guión de ficción conocí lugares, situaciones y personas que me impulsaron a hacer este documental. La historia de la guerra de la Triple Alianza en sí es muy controversial tanto en Argentina como en Brasil, Uruguay y Paraguay. Es un hecho olvidado y oculto, tal vez no en Corrientes porque tuvo un protagonismo fundamental, pero si en Buenos Aires, es algo lejano y muy poca gente la conoce. No fue una guerra entre naciones, eso está claramente definido, era un enfrentamiento más bien de intereses donde hubo muchos paraguayos que apoyaban la contienda y marchaban desde Buenos Aires en contra de Solano López, pero muchos argentinos se negaron a pelear contra el Paraguay‘”
El 22 de septiembre el fílmico se estrenó en Paraguay, el jueves en Corrientes y seguirá río abajo, dura cien minutos y es una síntesis de las 250 horas que grabaron a lo largo de muchas semanas de viaje, levantando testimonios de pobladores de lugares remotos. De filmación dos años, un año y medio de edición y varios de investigación, García se metió en la historia escuchando a su padre (apasionado por el tema) y a su hermano que es licenciado de esa disciplina. Básicamente cineasta, tal como se define, ahora como realizador sintió mucha afinidad con la fotografía de Cándido López ya que los cuadros son tan reales que semejan más una foto que una pintura.
En la película García habla en off y el paraguayo (historiador aficionado) Cirilo Batalla, conocedor de los lugares donde pasó la campaña hizo de guía y desde Corrientes apoyó Marcel Czombos, encargado del área cinematográfica de la Subsecretaría de Cultura‘.
“Meterse en la historia resultó apasionante, desde chico la motivación estuvo conectada con el presente que me toca vivir ahora, la película sintetiza todo porque el protagonista es pintor más cerca de la fotografía y la guerra en si ni se menciona en el colegio y ese misterio del por qué el oscurantismo me quedó picando y lo recuperé hace años para investigar no para una sino diez películas”.
José Luis García estudió en la Escuela de Cine a principios de los años 80’ y esta historia significó un “enriquecimiento espiritual muy grande, el antecedente y la solución a problemas que son recurrentes y cíclicos”.
Nacido en 1840 y muerto en 1902, Cándido López fue uno de los grandes pintores argentinos que pasó al olvido y es considerado como un “pintor marginal” por no ajustarse con sus obras a los cánones establecidos. Muchos años después, el “manco de Curupaytí”, tal como se lo conocía, fue aceptado con su producción.