“Pasiones...” aborda la relación de personajes célebres en la historia del país, más allá de la pareja entre hombre y mu-jer concebida. “Pasión tiene el mismo origen etimológico que padecer y con la misma intensidad se viven cada una de estas propuestas llevadas al escenario con el aporte de la ambientación musical que a cada una le otorgó Antonio”, dice O’Donnell al hacer referencia a este revisionismo que pone a consideración del público, el trato entre Juan Manuel de Ro-sas y Encarnación Ezcurra, Pancho Ramírez y la Delfina y Camila O’Gorman y Uladislao Gutiérrez. Pero también aquellas entre el Che (Guevara) y la Revolución, Facundo Quiroga y su caballo “el Moro” y la Difunta Correa y su niño.
“Son en total diez las historias ajustadas a un tiempo de rasguido doble, tarantela con fuga de vals, murga y vidala chayera”, señala Antonio, enumerando algunos de los ritmos que incluye el espectáculo, que se puede ver y escuchar, tanto en la sala con la presentación de esta noche o en la intimidad del hogar. La propuesta llega al disco compacto que como tal fue grabado para conversar y cantar la historia, entre el gozo y el sufrimiento que cada registro conlleva.
El disco viene acompañado por un folleto de veinte páginas que indica el nombre del tema, la reseña histórica y las notas musicales para una interpretación posterior.
“La huella de Camila” abre el espectáculo que recorre el país en gira, hecho que llama la atención de O’Donnell, ajeno quizás a esta nueva estructuración de su conducta como escritor y actor junto a Antonio. En una sociedad que camina por la cornisa del consumismo, nombrar la capacidad asistemática de la pasión es algo que puede sonar extraño.
“El descontrol hace nacer un personaje inesperado; la pasión del hombre es lo que da sentido a su existencia”, compone Antonio Tarragó que define así esta participación conjunta, con poco elemento de utilería en el escenario más que la ayuda de las luces para ir marcando pausas y acentuando expresiones puntuales.
“Estuve antes en Corrientes como funcionario; esta vez lo haré como protagonista de la obra y voy a conocer la maravilla de teatro que tienen en la región”, dijo O’Donnell en referencia a la sala del Vera.
Pacho y el “Che”
Ernesto Guevara de la Serna aparece en escena con su pasión por la Revolución y así se mete de lleno en la historia argentina, como argentino de cuna que era. O’Donnell habla y Antonio ejecuta en su acordeón con guajira en el modo de expresar desde la música:
“Ernestito no era violento por naturaleza, ninguna referencia a peleas con sus hermanos ni compañeros de colegio. Ya adulto, ya bautizado el Che, lo fue por convicción, porque diagnosticó que el enemigo, el capitalismo, era ferozmente violento, embozada o abiertamente...”
Como este, nueve textos ubican al escucha, lector, público en las “Pasiones en la Historia Argentina”. La mirada del historiador revisionista, pero también del escritor, político y médico psiquiatra (O’Donnell), se funde y amalgama con la música que señala (de Antonio). Entre el juego real de este contexto actual, se presenta la trama figurativa y cierta, de una historia oficial.
Mario O’Donnell
Mario “Pacho” O’Donnell fue Secretario de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, desde donde impulsó el acceso popular a las manifestaciones artísticas. A nivel na-cional desempeñó el cargo de senador, secretario de Cultura de la Nación, y em-bajador en Bolivia y Para-guay. Actualmente se dedica a la difusión de la Historia argentina, siendo director del Departamento de Historia de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales. Fue condecorado con la Orden de Isabel La Ca-tólica por el Rey Juan Carlos I de España y Francia le otorgó las Palmas Académi-cas.
Incursionó con éxito de ventas y crítica en la literatura con sus libros: “Copsi”, “La seducción de la hija del portero”, “El tigrecito de Mompracen” ,“Las hormigas de Chaplín”, “Doña Leonor, los rusos y los yanquis”. Su último libro en este género es “Las patrias lejanas”.
Su producción historiográfica puede ser considerada dentro del neorrevisionismo, con la propuesta de iluminar aspectos ocultos o escamoteados de la historia oficial argentina.
Dentro de la serie “La historia argentina que no nos contaron” publicó “El grito sagrado”, “El águila guerrera”, “El Rey Blanco” y, re-cientemente, “Los héroes malditos”, todos ellos encaramados en las listas de “bestsellers”. O’Donnell se volcó asimismo al género biográfico con “Juana Azurduy, la teniente coronela”, “Monteagudo, la pasión re-volucionaria” y “Juan Ma-nuel de Rosas, el maldito de la historia oficial”. Su última obra del género biográfico, de amplia resonancia internacional, fue “Che, la vida por un mundo mejor”, también base del documental “Che, el hombre, el final”, de vasta difusión mundial. Sus últimos libros publicados son “Caudillos federales” y el ensayo “La sociedad de los miedos”.
Durante años O’Donnell se dedicó a la divulgación histórica en los medios masivos; se destacan sus programas en Canal 7 y en Radio Mitre, ambos bajo el nombre de “Historia confidencial”. Conduce “Contar la historia” en Radio Ciudad y canal Encuentro difunde el ciclo “Archivos O’Donnell” de en-trevistas sostenidas a lo largo de años con destacadas figuras de la cultura nacional e internacional.
Como dramaturgo obtuvo el Primer Premio Municipal, el Premio Argentores y el Premio Fondo Nacional de las Artes con su obra “Esc-arabajos”. También se estrenaron “Lo frío y lo caliente”, “¿Lobo estás?” (en el primer Teatro Abierto), “Vincent y los cuervos”, “Van Gogh”, “El sable”, “El encuentro de Guayaquil” y “La tentación”, las tres últimas basadas en temas de la historia argentina.
Antonio Tarragó Ros
Se declara militante acérrimo del chamamé, que es, junto con su acordeón y su estampa, la mejor manera de presentarse entre propios y ajenos.
Entre sus temas más conocidos se encuentran “María va”, “Canción para Carito”, “Cachito campeón de Corrientes”, y “Jineteando la vida”. Es reconocido por su preocupación por el medio ambiente, habiendo llegado incluso a escribir canciones sobre este tema, como “El río herido”, en contra de la instalación de las papeleras en las costas del río Uruguay, entre otros.
También ha compuesto música para algunas películas.
Prepara un nuevo formato de música para disco compacto, con el aporte estructural de sus mayores, entre ellos su padre Antonio y don Tránsito.
Con respecto a “Pasiones...”, se agrega que intervienen en el espectáculo (en piso y grabado), además de Pacho y Antonio, las guitarras de Trabuco González y Hugo Mena; piano y clarinete para Fabio Zurita; contrabajo, Humberto Lafata y percusión de Alejandro Almirón.