El Hospital de Salud Mental “San Francisco de Asís” tiene un dispositivo de atención a hombres violentos. Los especialistas que trabajan con estas personas derivadas de comisarías, juzgados o que se acercan de forma voluntaria, fueron capacitados para ser “operadores de violencia masculina”. Con este grupo trabaja el director del centro de salud, un psicólogo y una enfermera; el tratamiento dura un año y medio y vienen trabajando los profesionales con este grupo desde noviembre de 2011.
“Después de dar un diagnóstico sobre qué clase de hombre violento es, psicópata o psíquico, se realiza la derivación a este grupo o a los consultorios. Con el hombre psicópata a través de los consultorios y con el hombre violento psíquico con este dispositivo, estos últimos tienen un trastorno de la conducta, no es una enfermedad”, explicó a El Litoral el director del hospital, Carlos Rodríguez.
Luego de la admisión que se realiza los días miércoles por la tarde, se ubica a estas personas dentro de una clasificación. Quienes son incluidos en el dispositivo especial, integran el mismo durante un año y medio. También atienden a las parejas en los consultorios.
“La violencia es abuso de la autoridad, por eso se da en todos los marcos, en la pareja, entre amigos, en el trabajo; donde haya autoridad en otra persona”, indicó el doctor. “La personalidad de los hombres violentos tiene cuatro aspectos importantes: conductual, cognitivo, emocional e interaccional”, dijo Rodríguez y agregó que son personas muy respetadas, valoradas en su seno privado.
El profesional relató una situación para ejemplificar el núcleo fundamental en las situaciones de violencia. “Un hombre contó que se acuerda cuando su mujer le dice que la plata no alcanza y supone que algo pasó, porque de ahí el próximo recuerdo es él en el patio de su casa”, y no recuerda el momento de la agresión. En estos casos hay una dispersión cognitiva, una “zona de oscuridad” porque ahí está el proceso de aprendizaje mal hecho en el hombre psíquico.
El dispositivo de atención al hombre violento trabaja con 15 pacientes y abrirán otro grupo de 10. Es un grupo mixto en el sentido de la frecuencia, ser hombre es la única condición.
“Tiene que aprender, a través de la presencia de la mujer, que la misma es una figura de autoridad”, dijo el médico, quien de esta manera explicó por qué la importancia de la presencia de la profesional en este dispositivo.
“El hombre violento psíquico tiene un severo problema con reconocer la realidad de violencia, porque han ejercido violencia en él, de parte de sus padres o cuidadores”, sostuvo.
Respecto a casos de reinternación, el doctor comentó que son grupos nuevos, pero que la preparación de los profesionales que se desempeñan con este grupo de personas, ayuda a que no haya reinternaciones en otros lugares del país donde se lleva adelante este trabajo.
En relación a si el hombre violento psíquico puede curarse, sostienen que no porque no son enfermos, ya que es una conducta aprendida y no una patología. Su tratamiento se incluye dentro de las psicoterapias breves, por lo tanto tiene los siguientes objetivos: focalizar, que consiste en hacer tomar conciencia de la dificultad que se tiene para vivir las emociones; contener en el medio de un grupo que actúa como psicoeducativo, cognitivo conductual, y estos grupos son considerados profeministas; se debe confrontar el machismo, pero siempre con respeto y actitud de contención. Nunca se debe justificar la violencia, de ningún tipo, ni como criterio correctivo.