El Boque Petrificado Sarmiento es un destino para descubrir en la provincia de Chubut, que comenzó a ser visitado por viajeros de todo el mundo desde 1973, cuando fue organizado como atractivo turístico. En 2001, el lugar fue declarado como un Área Natural Protegida y, en la actualidad, busca consagrarse como un Monumento Natural Provincial.
¿De qué se trata este espectacular sitio de colores terrosos y cielo diáfano? Se trata de un predio de 1.880 hectáreas ubicado en la ecoregión de la estepa patagónica chubutense. Forma parte de una zona de gran amplitud térmica, donde las lluvias son escasas y se concentran en invierno, además de presencia de nevadas ocasionales.
Uno de los fenómenos naturales más característicos del sitio es el viento, que oscila entre los 80 y los 90 kilómetros por hora; con marcada violencia entre los meses de octubre y enero.
Recursos naturales
En el área se observa un paisaje con gran diversidad de colores, con un suelo arenoso y arcilloso, con cenizas volcánicas, cantos rodados y rocas basálticas, que brindan un marco espectacular al valioso atractivo que es el protagonista del lugar: los troncos petrificados.
La vegetación es muy escasa. Aquí y allá se pueden observar algunos arbustos bajos que se fueron adaptando al riguroso clima. Estas matas presentan pequeñas hojas, tallos con espinas y raíces extensas adaptadas para captar la escasa humedad del sueño. Las especies más destacadas son el molle, el algarobillo, el mataguanaco, el calafate, el yaoyín y el quilimbay.
La fauna de la zona está formada por guanacos, zorros grises, pinches patagónicos, gatos monteses, pumas, choiqués, águilas mora, aguiluchos y otros roedores.
Uno de los fenómenos naturales más característicos del sitio es el viento, que oscila entre los 80 y los 90 kilómetros por hora.
Árboles de piedra
La historia de este lugar comenzó hace aproximadamente 62 millones de años. Se estima que el sitio fue un antiguo lecho marino. En ese entonces, hacia el Oeste existían cerros con variados bosques, dominados por coníferas. En las costas húmedas se encontraban palmeras, helechos primitivos y algunas coníferas. Los ríos y arroyos que existían arrastraban, pendiente bajo, los troncos muertos o árboles vivos de estos bosques, hasta depositarlos en las playas.
Las grandes acumulaciones de tronco se producían en las desembocaduras de ríos y arroyos al llegar al nivel del mar, donde el cambio brusco de pendiente actuaba de barrera, y al mismo tiempo, el abundante sedimento sepultaba los troncos. Una vez sepultados en este medio rico en sales minerales, con poca actividad destructiva (es decir sin bacterias ni oxígeno) comenzaba el proceso de petrificación.
El tronco, sin perder su estructura original, eliminaba todos sus componentes líquidos, para ser reemplazos por soluciones minerales que luego se endurecían. La erosión del agua y del viento contribuyó a que los troncos petrificados sean visibles en la actualidad.
Qué hacer
Las actividades que están permitidas a los visitantes en este santuario natural son:
• Caminata por los senderos autorizados.
• Observación de la flora y fauna.
• Fotografía.
• Investigación y monitoreo con autorización previa.
El sitio cuenta con servicios de baños públicos, un centro de visitantes y sendero peatonal interpretativo y autoguiado.
Desde la administración del sitio solicitan a los visitantes que lleven adelante una serie de cuidados para proteger y conservar el área natural.
1. Observar la fauna a distancia, no perseguir lagartijas ni intentar atrapar insectos.
2. No dañar ni cortar las plantas.
3. Colaborar con la limpieza del lugar, reservando los residuos hasta llegar a la ciudad.
4. No dejar inscripciones en el sueño ni en los troncos. Tampoco subirse a ellos ni darles golpes. Si se escalan los cerros quedarán marcas que no se borrarán en muchos años.
INFO ÚTIL
• Llevar agua, sobrero, protector solar y calzado cómodo.
• Circular solamente por senderos habilitados.
Protección
El Área Natural Protegida Bosque Petrificado Sarmiento fue creada en 1973 con el objetivo de proteger una de las mayores acumulaciones de madera petrificada de la Patagonia. Se encuentra ubicado en el centro sur de Chubut, ocupando una superficie de 1.880 hectáreas.