Cráteres y grietas en el asfalto complican la circulación y generan riesgos viales
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Cráteres y grietas en el asfalto complican la circulación y generan riesgos viales

Avenidas, calles del centro y arterias barriales presentan profundos pozos que dificultan seriamente el tránsito para los conductores. Cerca del mercado El Piso, La Rioja, el corredor Belgrano, Chacabuco y Cazadores Correntinos son sólo algunos de los sectores afectados.
 

Hundimiento. Se profundiza el socavamiento del asfalto sobre La Rioja, entre Bolivar y Belgrano, donde circulan varias líneas de colectivos.
Rotura. Sobre Chacabuco, existen varias averías que se convirtieron prácticamente en una zanja que surca la calzada.

Además del mal estado de muchas calles de tierra que generan malestar en diversos barrios capitalinos, las arterias pavimentadas son también motivo de preocupación para los conductores que transitan por las diferentes zonas capitalinas debido a las graves averías que presentan en algunos casos.
Si bien todos los baches generan dificultades, hay ciertos sectores en que la formación de grandes pozos vuelven aún más complicada la circulación vehicular, tanto en el centro como en algunos barrios más o menos alejados. En el sector céntrico y el llamado “entre las cuatro avenidas”, sobresale un hundimiento que se agrava con el paso del tiempo sobre La Rioja, entre Belgrano y Bolivar. Allí, una porción del asfalto comenzó a ceder y se advierte a simple vista el socavamiento.
Asimismo, la zona del barrio Libertad, en las adyacencias del mercado El Piso perdura el histórico problema de cráteres formados sobre Roca, donde las dificultades para transitar permanecen a pesar de algunas obras. Asimismo, en ese sector de la ciudad el pavimento se encuentra deteriorado y presenta profundas grietas.
En áreas más periféricas, la situación es similar, ya que hay pavimentos con varias décadas de antigüedad que carecen de mantenimiento integral, más allá de algunos arreglos ocasionales que pueden hacerse. Entre varias arterias, sobresale el avanzado estado de deterioro que tiene desde hace tiempo la avenida Cazadores Correntinos, en toda su extensión, desde Chacabuco hasta su intersección con la Ruta 12.
En ese trayecto, las rajaduras en la cinta asfáltica son constantes, causando daños en los vehículos y riesgo para los conductores de motos que pueden perder el equilibrio. En la esquina de Cazadores Correntinos y Tacuarí, sobre la banda que va hacia la ruta hay un desnivel tan marcado que tiene prácticamente la altura de un escalón.
Como se encuentra pocos metros después del semáforo, la circulación allí se vuelve lenta, ya que los automovilistas y motociclistas  invaden el carril contrario para poder transitar, ocasionando muchas veces un peligro real de siniestro, justamente en una zona con una elevada carga vehicular. 
Por su parte, en el tramo de Chacabuco que va desde Ferré hasta Cazadores Correntinos hay algunas rajaduras tan profundas que se convirtieron prácticamente en una zanja que surca el asfalto. Además, presenta constantes desniveles en el sector cercano al parterre, que genera, entre otras complicaciones, que la dirección del vehículo se mueva involuntariamente.
Del mismo modo puede mencionarse Teniente Ibáñez, Libertad y los carriles centrales del corredor Belgrano, donde se ejecutaron obras hace poco tiempo, pero persisten los hundimientos y pozos en varios sectores desde el puente interprovincial hasta la rotonda de la Virgen de Itatí.
Llamativamente, las fallas en el pavimento no se dan solamente en las arterias cuyo concreto data de varias décadas, sino que se evidencia también en calles que fueron asfaltadas hace sólo algunos años. Este es el caso de muchas del centro, que fue reasfaltado hace relativamente poco, al igual que la avenida Maipú, que ya presenta averías, sobre todo en el sector más cercano al barrio San Antonio.
En algunos casos, los problemas surgen por la falta de obras y mantenimiento y, en otros, se deben a fallas que tienen que ver con cañerías subterráneas en mal estado que colapsan y generan el hundimiento de la calzada. Son varios los casos como este que se dieron en el último tiempo, sobre todo con redes de desagües pluviales y cloacales.

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Cráteres y grietas en el asfalto complican la circulación y generan riesgos viales

Avenidas, calles del centro y arterias barriales presentan profundos pozos que dificultan seriamente el tránsito para los conductores. Cerca del mercado El Piso, La Rioja, el corredor Belgrano, Chacabuco y Cazadores Correntinos son sólo algunos de los sectores afectados.
 

Además del mal estado de muchas calles de tierra que generan malestar en diversos barrios capitalinos, las arterias pavimentadas son también motivo de preocupación para los conductores que transitan por las diferentes zonas capitalinas debido a las graves averías que presentan en algunos casos.
Si bien todos los baches generan dificultades, hay ciertos sectores en que la formación de grandes pozos vuelven aún más complicada la circulación vehicular, tanto en el centro como en algunos barrios más o menos alejados. En el sector céntrico y el llamado “entre las cuatro avenidas”, sobresale un hundimiento que se agrava con el paso del tiempo sobre La Rioja, entre Belgrano y Bolivar. Allí, una porción del asfalto comenzó a ceder y se advierte a simple vista el socavamiento.
Asimismo, la zona del barrio Libertad, en las adyacencias del mercado El Piso perdura el histórico problema de cráteres formados sobre Roca, donde las dificultades para transitar permanecen a pesar de algunas obras. Asimismo, en ese sector de la ciudad el pavimento se encuentra deteriorado y presenta profundas grietas.
En áreas más periféricas, la situación es similar, ya que hay pavimentos con varias décadas de antigüedad que carecen de mantenimiento integral, más allá de algunos arreglos ocasionales que pueden hacerse. Entre varias arterias, sobresale el avanzado estado de deterioro que tiene desde hace tiempo la avenida Cazadores Correntinos, en toda su extensión, desde Chacabuco hasta su intersección con la Ruta 12.
En ese trayecto, las rajaduras en la cinta asfáltica son constantes, causando daños en los vehículos y riesgo para los conductores de motos que pueden perder el equilibrio. En la esquina de Cazadores Correntinos y Tacuarí, sobre la banda que va hacia la ruta hay un desnivel tan marcado que tiene prácticamente la altura de un escalón.
Como se encuentra pocos metros después del semáforo, la circulación allí se vuelve lenta, ya que los automovilistas y motociclistas  invaden el carril contrario para poder transitar, ocasionando muchas veces un peligro real de siniestro, justamente en una zona con una elevada carga vehicular. 
Por su parte, en el tramo de Chacabuco que va desde Ferré hasta Cazadores Correntinos hay algunas rajaduras tan profundas que se convirtieron prácticamente en una zanja que surca el asfalto. Además, presenta constantes desniveles en el sector cercano al parterre, que genera, entre otras complicaciones, que la dirección del vehículo se mueva involuntariamente.
Del mismo modo puede mencionarse Teniente Ibáñez, Libertad y los carriles centrales del corredor Belgrano, donde se ejecutaron obras hace poco tiempo, pero persisten los hundimientos y pozos en varios sectores desde el puente interprovincial hasta la rotonda de la Virgen de Itatí.
Llamativamente, las fallas en el pavimento no se dan solamente en las arterias cuyo concreto data de varias décadas, sino que se evidencia también en calles que fueron asfaltadas hace sólo algunos años. Este es el caso de muchas del centro, que fue reasfaltado hace relativamente poco, al igual que la avenida Maipú, que ya presenta averías, sobre todo en el sector más cercano al barrio San Antonio.
En algunos casos, los problemas surgen por la falta de obras y mantenimiento y, en otros, se deben a fallas que tienen que ver con cañerías subterráneas en mal estado que colapsan y generan el hundimiento de la calzada. Son varios los casos como este que se dieron en el último tiempo, sobre todo con redes de desagües pluviales y cloacales.