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Con Mario Bofill y un anfiteatro repleto se despidió el Chamamé de la Humanidad

La del domingo fue una velada cargada de artistas. La Fiesta comenzó a las 18 y entre los números más fuertes estuvieron (además de Bofill), Lorena Larrea Catterino, Roscer Díaz, Ricardo Scofano, Paquito Aranda, Gicela Méndez Ribeiro y Nendivei, entre otros. La próxima edición de se hará del 10 al 19 de enero.
 

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Cinco minutos después de las 2 de la madrugada de ayer, Mario Bofill fue el encargado de cerrar la edición 2019 de la Fiesta Nacional del Chamamé, que este año debió suspender tres noches por la cantidad de lluvia caída. Fueron siete jornadas que dejaron una batería de asuntos para revisar. La del domingo fue una velada cargada de artistas y de público. La Fiesta comenzó a las 18 y entre los números más fuertes estuvieron (además de Bofill), Lorena Larrea Catterino, el paraguayo Roscer Díaz, Ricardo Scofano, Tajy con Juan Pablo Barberán y un homenaje a Landriscina, Paquito Aranda, Gicela Méndez Ribeiro y Nendivei entre otros. La próxima edición de se realizará del 10 al 19 de enero y el lema “Nuestra manera de ser”.
Según datos oficiales, fueron alrededor de 18 mil las personas que el domingo estuvieron en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola para vivir la última noche de la Fiesta Nacional del Chamamé. Por sus historias y la calidez con que las cuenta, por su talento y humildad, Mario Bofill fue una vez más el favorito del público que durante la madrugada del lunes cubría cada rincón del anfiteatro. 
Es que Mario sabe manejar con precisión la temperatura de cualquier escenario. Sabe calmar a multitudes, pero sobre todo sabe acelerar los corazones y arrancar esos sapucays viscerales que todo artista chamamecero desea escuchar.  La primera ovación para el loretano se dio cuando apenas este pisó el escenario Osvaldo Sosa Cordero y se repitió cuando interpretó “Conjunto Pena y Olvido”. 
Un dato llamativo fue que Bofill esta vez tuvo muchos invitados, cantó menos que otras veces y se apoyó en la voz de José Martín Rodríguez (Tripa). Pese a eso, la presentación fue intensa, aunque la esperada “Galopera” política tibia y sin filo. En ella el artista habló de la situación nacional, algo de la provincia destacando la figura del gobernador Gustavo Valdés, y no hizo referencia en lo absoluto a la gestión municipal. 

Lo malo
La jornada de cierre de la Fiesta Nacional del Chamamé comenzó a las 18 y la intención era incluir en la grilla el mayor número posible de artistas, pues muchos habían quedado sin poder subir al escenario debido al mal tiempo. A diferencia de noches anteriores, esta vez el pase entre un número y el siguiente fue fluido y rápido, pero pese a ello muchos artistas salieron a manifestar su malestar, incluso varios calificaron a esta edición como “la peor de todas”.
Es que a los problemas generados por las intensas lluvias, el colapso de los sanitarios, el barro y las notorias improvisaciones en la grilla, se sumó la problemática del sonido. Sucede que desde la primera luna chamamecera hasta la última, la calidad sonora fue deficiente y muchos sufrieron cortes o interferencias durante su show. Así, por ejemplo, durante la noche del domingo el Ballet Oficial debió finalizar su cuadro de San Baltasar sin música ya que el sonido se cortó por casi dos minutos.   

Lo bueno
Aunque muchos de los artistas debieron reducir su presentación, el público pareció no notarlo y estuvo animado desde temprano. Así Alma Paraná fue la banda encargada de inaugurar la jornada a las 18 y una de las que subió temprano al Sosa Cordero fue la joven Jorgelina Espíndola, quien no pudo realizar su tradicional cierre con chamamé y carnaval porque le restaron tiempo para poder sumar más números. 
Ricardo Scofano fue otro de los que sufrieron un recorte en el tiempo y se mostró desilusionado con la organización de esta Fiesta, por eso y otras cuestiones. La noche contó también con la actuación de la sanmigueleña que participó en La Voz Argentina, Sofía Morales y la siguió Gicela Méndez Ribeiro, quien muy emocionada realizó un homenaje a Quique Maidana, Juan Carlos Jensen y al bailarín Cambá Galleta (todos fallecidos el año pasado). 
Cuando el reloj marcó las 23.43 Lorena Larrea Catterino realizó una presentación potente que levantó el ánimo y comenzó a preparar al auditorio para un cierre a pura fiesta. Entre los shows destacados está el de Paquito Aranda que recibió un reconocimiento por parte de Sadaic. También impactó el paraguayo Roscer Díaz y fue muy aplaudido el grupo Nendivei. 
Tras el cierre de la última noche de chamamé en el Cocomarola el presidente del Instituto de Cultura Gabriel Romero se refirió a la suspensión de algunas noches por inclemencias del tiempo. “Logramos compensar los días perdidos adelantando el inicio a las 20, y en la última velada a partir de las 18”. Y remarcó: “Tuvimos el anfiteatro lleno desde temprano y avanzamos con una cantidad de artistas que en las noches suspendidas no se pudieron presentar".
Cuando Bofill se despidió, se puso en escena una coreografía del Ballet Oficial como despedida y se anunció la fecha y el título la edición de los 30 años de la Fiesta Nacional del Chamamé “Nuestra manera de ser” y se llevará adelante desde el 10 al 19 de enero del 2020.

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Con Mario Bofill y un anfiteatro repleto se despidió el Chamamé de la Humanidad

La del domingo fue una velada cargada de artistas. La Fiesta comenzó a las 18 y entre los números más fuertes estuvieron (además de Bofill), Lorena Larrea Catterino, Roscer Díaz, Ricardo Scofano, Paquito Aranda, Gicela Méndez Ribeiro y Nendivei, entre otros. La próxima edición de se hará del 10 al 19 de enero.
 

Cinco minutos después de las 2 de la madrugada de ayer, Mario Bofill fue el encargado de cerrar la edición 2019 de la Fiesta Nacional del Chamamé, que este año debió suspender tres noches por la cantidad de lluvia caída. Fueron siete jornadas que dejaron una batería de asuntos para revisar. La del domingo fue una velada cargada de artistas y de público. La Fiesta comenzó a las 18 y entre los números más fuertes estuvieron (además de Bofill), Lorena Larrea Catterino, el paraguayo Roscer Díaz, Ricardo Scofano, Tajy con Juan Pablo Barberán y un homenaje a Landriscina, Paquito Aranda, Gicela Méndez Ribeiro y Nendivei entre otros. La próxima edición de se realizará del 10 al 19 de enero y el lema “Nuestra manera de ser”.
Según datos oficiales, fueron alrededor de 18 mil las personas que el domingo estuvieron en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola para vivir la última noche de la Fiesta Nacional del Chamamé. Por sus historias y la calidez con que las cuenta, por su talento y humildad, Mario Bofill fue una vez más el favorito del público que durante la madrugada del lunes cubría cada rincón del anfiteatro. 
Es que Mario sabe manejar con precisión la temperatura de cualquier escenario. Sabe calmar a multitudes, pero sobre todo sabe acelerar los corazones y arrancar esos sapucays viscerales que todo artista chamamecero desea escuchar.  La primera ovación para el loretano se dio cuando apenas este pisó el escenario Osvaldo Sosa Cordero y se repitió cuando interpretó “Conjunto Pena y Olvido”. 
Un dato llamativo fue que Bofill esta vez tuvo muchos invitados, cantó menos que otras veces y se apoyó en la voz de José Martín Rodríguez (Tripa). Pese a eso, la presentación fue intensa, aunque la esperada “Galopera” política tibia y sin filo. En ella el artista habló de la situación nacional, algo de la provincia destacando la figura del gobernador Gustavo Valdés, y no hizo referencia en lo absoluto a la gestión municipal. 

Lo malo
La jornada de cierre de la Fiesta Nacional del Chamamé comenzó a las 18 y la intención era incluir en la grilla el mayor número posible de artistas, pues muchos habían quedado sin poder subir al escenario debido al mal tiempo. A diferencia de noches anteriores, esta vez el pase entre un número y el siguiente fue fluido y rápido, pero pese a ello muchos artistas salieron a manifestar su malestar, incluso varios calificaron a esta edición como “la peor de todas”.
Es que a los problemas generados por las intensas lluvias, el colapso de los sanitarios, el barro y las notorias improvisaciones en la grilla, se sumó la problemática del sonido. Sucede que desde la primera luna chamamecera hasta la última, la calidad sonora fue deficiente y muchos sufrieron cortes o interferencias durante su show. Así, por ejemplo, durante la noche del domingo el Ballet Oficial debió finalizar su cuadro de San Baltasar sin música ya que el sonido se cortó por casi dos minutos.   

Lo bueno
Aunque muchos de los artistas debieron reducir su presentación, el público pareció no notarlo y estuvo animado desde temprano. Así Alma Paraná fue la banda encargada de inaugurar la jornada a las 18 y una de las que subió temprano al Sosa Cordero fue la joven Jorgelina Espíndola, quien no pudo realizar su tradicional cierre con chamamé y carnaval porque le restaron tiempo para poder sumar más números. 
Ricardo Scofano fue otro de los que sufrieron un recorte en el tiempo y se mostró desilusionado con la organización de esta Fiesta, por eso y otras cuestiones. La noche contó también con la actuación de la sanmigueleña que participó en La Voz Argentina, Sofía Morales y la siguió Gicela Méndez Ribeiro, quien muy emocionada realizó un homenaje a Quique Maidana, Juan Carlos Jensen y al bailarín Cambá Galleta (todos fallecidos el año pasado). 
Cuando el reloj marcó las 23.43 Lorena Larrea Catterino realizó una presentación potente que levantó el ánimo y comenzó a preparar al auditorio para un cierre a pura fiesta. Entre los shows destacados está el de Paquito Aranda que recibió un reconocimiento por parte de Sadaic. También impactó el paraguayo Roscer Díaz y fue muy aplaudido el grupo Nendivei. 
Tras el cierre de la última noche de chamamé en el Cocomarola el presidente del Instituto de Cultura Gabriel Romero se refirió a la suspensión de algunas noches por inclemencias del tiempo. “Logramos compensar los días perdidos adelantando el inicio a las 20, y en la última velada a partir de las 18”. Y remarcó: “Tuvimos el anfiteatro lleno desde temprano y avanzamos con una cantidad de artistas que en las noches suspendidas no se pudieron presentar".
Cuando Bofill se despidió, se puso en escena una coreografía del Ballet Oficial como despedida y se anunció la fecha y el título la edición de los 30 años de la Fiesta Nacional del Chamamé “Nuestra manera de ser” y se llevará adelante desde el 10 al 19 de enero del 2020.