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Mantra, la banda que desde Corrientes cosechó éxitos en toda América Latina

En 1970 un grupo musical de jóvenes correntinos se aventuró a Buenos Aires para expandir sus horizontes y terminaron siendo parte del surgimiento del rock nacional. Muchas de sus canciones coparon los rankings de popularidad y sonaron tanto en fiestas como en las radios y la televisión de varios países durante 10 años.

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por Pablo Miguel
@soypablomiguel

Cuando el rock en Argentina recién se estaba consolidando, la banda correntina Mantra supo erigirse como protagonista de la escena musical de toda América Latina. Sus hits “Trinidad Tobago”, “Recuérdame”, “Saravah” y muchos otros los llevaron a las principales fiestas, radios y programas de televisión de la década de 1970.

A mediados de la década de 1960 la escena cultural cambió por completo de la mano del surgimiento del rock y, especialmente, por el sonido beat. Argentina se sumó a la ola y así comenzaron a llegar a Corrientes esos ritmos que interesaron a la juventud.

Mientras que en Buenos Aires explotaban Los Gatos y su tema “La Balsa”, en esta capital comenzaron a aparecer bandas como Los Pockers, dirigidos por Pocho Roch, RAB, entre otras. 

En ese contexto un grupo de adolescentes formó Los Dandy Boys, que rápidamente se hicieron conocidos. Daban recitales en los principales eventos sociales de la región y serían el principal germen de la exitosa Mantra.

Estaban integrados por Miguel Verón en guitarra, Román Ramírez en bajo, Raúl Díaz en teclados, Jorge Hernández en voz y Lalo Rosales en batería. 

 

Los Dandy Boys. Fuente: musicosdeaca.blogspot.com

 

En diálogo conellitoral.com.ar, Raúl Díaz dijo que eran el “típico grupo de colegio secundario”. “Nos dejaban tocar en los reuniones juveniles”, acotó. Pero a los pocos años lograron acaparar la escena regional siendo muy solicitados en Corrientes, Misiones, Formosa, Santa Fe y el Chaco.

Sacaban provecho de contar con los mejores equipos e instrumentos de la época. Por ello pudieron desarrollar un gran sonido a tal punto que una vez instalados en Buenos Aires era normal que muchos músicos los fueran a ver tocar, “sonábamos como nadie”, aseguró Díaz.

A BUENOS AIRES
A comienzos de 1970 los Dandy Boys decidieron apostar por su proyecto musical y probarse en nuevos territorios, lo cual era un gran riesgo porque no sólo estaban muy consolidados en la región, sino que ya eran estudiantes avanzados en la Universidad en carreras como Arquitectura y Química. “Acá ya más no podíamos hacer”, explicó Díaz, que admitió que “tenía un terror… dejábamos todo, amigos, familia, estudios”. 

El grupo reconoció que si querían triunfar en Buenos Aires debían mejorar, por lo que incorporaron a Rodolfo Regúnaga en batería y voz, y a Ñeco Romero en guitarra y voz ya que él podía cantar en inglés. Ambos formaban parte de Los Pockers, por lo que para sumarlos tuvo que contar con la aprobación de Pocho Roch.

“Le preguntamos si no le molestaba que llevemos a Ñeco y a Rodolfo a Buenos Aires. ‘Para nada, si nuestro sueño es ese’,nos dijo pero cómo le iba a molestar si eran sus dos mejores músicos, pero Pocho era un tipo muy generoso”, recordó Díaz.

Con la nueva formación, Miguel Verón, Román Ramírez, Jorge Hernández, Raúl Díaz, Ñeco Romero y Rodolfo Regúnaga ensayaban todos los días en una apartada quinta que les prestó Tabaré Asuad, un famoso empresario de la noche. Tenían un set conformado por covers internacionales y canciones inéditas compuestas por Carlos Maciel.

 

La primera formación de Mantra, con 6 integrantes.

 

El 13 de julio de 1970 se juntaron en la terminal, en ese momento instalada por avenida Artigas, para subirse a un colectivo de la empresa El Tala con destino a la ciudad de Buenos Aires. Una multitud los fue a despedir.

En nuevas tierras de a poco fueron insertándose en el circuito de boliches. “Caímos en un lugar de muy buenas personas, íbamos a tocar a lugares donde iba la crema”, dijo Díaz. 

En aquellos primeros shows conocieron a un publicista que les sugirió cambiar el nombre y les facilitó una lista con varias ideas. Ellos dejaron atrás Los Dandy Boys y de ahí en más fueron Mantra.

Estando instalados en el epicentro de la movida cultural en un momento trascendental para el rock argentino, se relacionaron con los principales artistas de su tiempo y a muchos les prestaban instrumentos. León Gieco solía actuar con elementos facilitados por los correntinos y le alquilaban la combi a Luis Alberto Spinetta para sus presentaciones. Tocaban en los mismos lugares que Manal, Sui Generis, Alma y Vida, Vox Dei, Arco Iris, entre muchos otros y con algunos hasta compartieron veladas.

Tras dos años de esfuerzos, Mantra se presentaba todas las noches en las discotecas más exclusivas de Buenos Aires. Se destacaron en emblemáticos lugares como Bwana y Mau Mau y ya grababan sus composiciones, algo no tan habitual por lo costoso que era.

EXPLOSIÓN INTERNACIONAL
A Mantra le llegó una gran oportunidad una noche de 1972 en la que entre el público había empresarios colombianos. Raúl Díaz dijo que a ellos les sorprendió que tocasen los temas enganchados, cuando allá pasaban los vinilos y tenían que sentirse los segundos de distancia entre tema y tema.

Esos colombianos eran los representantes de una importante firma que tenía boliches y productoras de eventos, por lo que acordaron un contrato por dos meses aunque se terminaron quedando más de un año. El show de despedida se realizó en Bwana y, para dar dimensión a la fama que tenía ya Mantra, el boxeador Ringo Bonavena se subió a cantar con ellos.

 

Mantra con la voz del Ringo Bonavena.

 

Con base en Bogotá, Mantra rápidamente pasó a ser muy reconocido por lo que comenzaron a viajar por todo Colombia. Los fines de semana era habitual que vayan a otros países, llegando a Chile, Ecuador, Bolivia, Costa Rica, Panamá, entre muchos otros.

En una noche colombiana, un guitarrista del por entonces famoso grupo Los Bárbaros y les comentó: “Vieron que uno de sus temas está sonando en todas las radios?”, en una época sin internet ni celular, los correntinos no sabían. Se trataba de “Trinidad Tobago”, que fue su primer número 1 en Argentina, pero no sería el último ya que entre 1972 y 1974 sumaron otros 6 que llegaron a la cúspide de los principales charts de varios países. Fueron años de grandes en ventas.

 

“Fuimos la única banda argentina que triunfó en Latinoamérica por aquellos años, era un momento donde el éxito eran los solistas, como Sandro, Palito Ortega o Leo Dan”, manifestó Díaz.

Pero la aventura de Mantra en Bogotá duró hasta 1973 cuando fueron expulsados por el Gobierno. “En plena época de dictaduras militares, Piero había realizado polémicas actuaciones y declaraciones, nos echaron a todos los argentinos”, comentó el músico.

Con la fama internacional lograda, regresaron al circuito de boites de Buenos Aires y durante el verano hacían temporada en Punta del Este. Como muestra de su importancia, la prensa porteña los reconoció con el premio “Los Principales” al conjunto más popular de 1973.

 

Mantra se presentó para miles de personas en "La media torta" de Bogotá, Colombia.

 

Canciones como “Recuérdame”, “Saravah”, “Nos amaremos en cualquier lugar”, “Bésame por la mañana”, “Música para tu piel de verano, muchacha”, “No trates de salvar lo nuestro”, entre muchas otras, fueron bailadas en los boliches del continente y sonaron en las más importantes radios y canales de televisión de muchos países. Sus fotos se publicaban habitualmente en decenas de revistas y sus shows eran cubiertos por los diarios de donde fueron a tocar. 

Realizaron grandes performances en los más importantes festivales del país como la Fiesta del Sol de San Juan, la de la Nieve de Chubut o la estudiantina nacional en el Obelisco. Eran muy requeridos en esa clase de eventos.

 

 

Ñeco Romero ya había abandonado la banda y se sumó a Los Náufragos en tanto que Miguel Verón se fue a España, donde todavía reside. Abel Montenegro ingresó así, era correntino y estaba viviendo en Uruguay. También formaría parte el uruguayo Ernesto Soca tras la salida de Román Ramírez.

Los correntinos mostraron su talento y canciones pegadizas en los más destacados programas de televisión. Por ejemplo, tocaron en “Sábados circulares” de Pipo Mancera, en “Venga a bailar” de Sergio Velasco Ferrero, en "Imagínate" de Juan Alberto Badía y hasta en un almuerzo de Mirtha Legrand, además tuvieron el mérito de ser los primeros en tocar en vivo en Teleshow sin hacer playback.

 

Mantra con Juan Alberto Badía. Fuente: musicosdeaca.blogspot.com

 

Presentación de Mantra en la fiesta de la revista Gente.

 

Pero la popularidad de Mantra también se vio en las canchas de fútbol y en las peleas de boxeo en el Luna Park porque su versión de la canción “Yo tengo aquí”, fue reformulada por decenas de hinchadas durante la década de 1970. Los versos "Yo tengo aquí, dentro del corazón / un amor para tí, que esperándote está" fueron modificados para incluir algún equipo campeón y para insultar a árbitros.

También accedieron a otros aspectos del mercado musical como la representación de grupos. Incluso participaron en películas como “Vamos a soñar con el amor”, con las actuaciones de Elio Roca, Nini Marshall, Susana Campos, entre otros.

 

 

Gracias a sus actuaciones forjaron amistades con destacados músicos del Brasil como Vinicius de Moraes, Toquinho y María Creuza.

EL ADIÓS
La calidad artística de sus músicos le permitió a Mantra incursionar en el chamamé. En ocasión del bicentenario del nacimiento de José de San Martín en 1978 acompañaron a Edgar Romero Maciel y Marily Morales Segovia en la“Cantata a José Francisco”,  propuesta de la que además formaron parte el acordeonista Roberto Romero y los cantantes Irma Solís y Quique Sorribes.

En ese mismo año se grabó con el vozarrón de Rodolfo Regúnaga el famoso chamamé “No llores sauce” y también “No me ataques, creciente”. Se trataban de creaciones del propio Regúnaga y Raúl Díaz.

El despliegue que había tenido tanto Mantra como sus integrantes no pasó desapercibido para la ceremonia de los premios Canción Nueva Correntina. Aquel año hubo 10 ternas, ellos ganaron 8.

Mantra seguía siendo un conjunto relevante en el circuito nocturno, todavía tenían canciones en los rankings nacionales sin embargo ya cada uno de los integrantes había comenzado a transitar sus propios caminos y decidieron separarse en 1980. La despedida fue en la discoteca Bwana con un show donde participaron los ex integrantes de la banda.

Raúl Díaz destaca actualmente: “nos fuimos cuando quisimos, no es que comenzamos a fracasar y tuvimos que dejar”. 

La aventura que comenzaron como Los Dandy Boys el 13 de julio de 1970 y que pudo durar sólo un par de días, se terminó recién 10 años después. Mantra dejó como legado 3 discos larga duración y 23 simples. 

Recorrieron miles y miles de kilómetros, tocaron en casi todos los países de Latinoamérica y marcaron a fuego la juventud de toda una generación. A través de internet se pueden encontrar los comentarios de cientos de personas que recuerdan sus años mozos con las canciones de Mantra que bailaban en las fiestas en Santiago de Chile, Santa Cruz de las Sierras, Lima, Quito o en alguna ciudad del interior argentino.

Ninguna otra banda correntina tuvo la relevancia y fama que ostentaron ellos durante 10 años. Todos sus integrantes siguieron vinculados al mundo artístico destacándose durante varias décadas más.

 

 

Un joven Joan Manuel Serrat rodeado por Mantra.

 

Mantra tocando en las fiestas de Casapueblo del famoso artista uruguayo Carlos Páez Vilaró.

 

 

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Mantra, la banda que desde Corrientes cosechó éxitos en toda América Latina

En 1970 un grupo musical de jóvenes correntinos se aventuró a Buenos Aires para expandir sus horizontes y terminaron siendo parte del surgimiento del rock nacional. Muchas de sus canciones coparon los rankings de popularidad y sonaron tanto en fiestas como en las radios y la televisión de varios países durante 10 años.

por Pablo Miguel
@soypablomiguel

Cuando el rock en Argentina recién se estaba consolidando, la banda correntina Mantra supo erigirse como protagonista de la escena musical de toda América Latina. Sus hits “Trinidad Tobago”, “Recuérdame”, “Saravah” y muchos otros los llevaron a las principales fiestas, radios y programas de televisión de la década de 1970.

A mediados de la década de 1960 la escena cultural cambió por completo de la mano del surgimiento del rock y, especialmente, por el sonido beat. Argentina se sumó a la ola y así comenzaron a llegar a Corrientes esos ritmos que interesaron a la juventud.

Mientras que en Buenos Aires explotaban Los Gatos y su tema “La Balsa”, en esta capital comenzaron a aparecer bandas como Los Pockers, dirigidos por Pocho Roch, RAB, entre otras. 

En ese contexto un grupo de adolescentes formó Los Dandy Boys, que rápidamente se hicieron conocidos. Daban recitales en los principales eventos sociales de la región y serían el principal germen de la exitosa Mantra.

Estaban integrados por Miguel Verón en guitarra, Román Ramírez en bajo, Raúl Díaz en teclados, Jorge Hernández en voz y Lalo Rosales en batería. 

 

Los Dandy Boys. Fuente: musicosdeaca.blogspot.com

 

En diálogo conellitoral.com.ar, Raúl Díaz dijo que eran el “típico grupo de colegio secundario”. “Nos dejaban tocar en los reuniones juveniles”, acotó. Pero a los pocos años lograron acaparar la escena regional siendo muy solicitados en Corrientes, Misiones, Formosa, Santa Fe y el Chaco.

Sacaban provecho de contar con los mejores equipos e instrumentos de la época. Por ello pudieron desarrollar un gran sonido a tal punto que una vez instalados en Buenos Aires era normal que muchos músicos los fueran a ver tocar, “sonábamos como nadie”, aseguró Díaz.

A BUENOS AIRES
A comienzos de 1970 los Dandy Boys decidieron apostar por su proyecto musical y probarse en nuevos territorios, lo cual era un gran riesgo porque no sólo estaban muy consolidados en la región, sino que ya eran estudiantes avanzados en la Universidad en carreras como Arquitectura y Química. “Acá ya más no podíamos hacer”, explicó Díaz, que admitió que “tenía un terror… dejábamos todo, amigos, familia, estudios”. 

El grupo reconoció que si querían triunfar en Buenos Aires debían mejorar, por lo que incorporaron a Rodolfo Regúnaga en batería y voz, y a Ñeco Romero en guitarra y voz ya que él podía cantar en inglés. Ambos formaban parte de Los Pockers, por lo que para sumarlos tuvo que contar con la aprobación de Pocho Roch.

“Le preguntamos si no le molestaba que llevemos a Ñeco y a Rodolfo a Buenos Aires. ‘Para nada, si nuestro sueño es ese’,nos dijo pero cómo le iba a molestar si eran sus dos mejores músicos, pero Pocho era un tipo muy generoso”, recordó Díaz.

Con la nueva formación, Miguel Verón, Román Ramírez, Jorge Hernández, Raúl Díaz, Ñeco Romero y Rodolfo Regúnaga ensayaban todos los días en una apartada quinta que les prestó Tabaré Asuad, un famoso empresario de la noche. Tenían un set conformado por covers internacionales y canciones inéditas compuestas por Carlos Maciel.

 

La primera formación de Mantra, con 6 integrantes.

 

El 13 de julio de 1970 se juntaron en la terminal, en ese momento instalada por avenida Artigas, para subirse a un colectivo de la empresa El Tala con destino a la ciudad de Buenos Aires. Una multitud los fue a despedir.

En nuevas tierras de a poco fueron insertándose en el circuito de boliches. “Caímos en un lugar de muy buenas personas, íbamos a tocar a lugares donde iba la crema”, dijo Díaz. 

En aquellos primeros shows conocieron a un publicista que les sugirió cambiar el nombre y les facilitó una lista con varias ideas. Ellos dejaron atrás Los Dandy Boys y de ahí en más fueron Mantra.

Estando instalados en el epicentro de la movida cultural en un momento trascendental para el rock argentino, se relacionaron con los principales artistas de su tiempo y a muchos les prestaban instrumentos. León Gieco solía actuar con elementos facilitados por los correntinos y le alquilaban la combi a Luis Alberto Spinetta para sus presentaciones. Tocaban en los mismos lugares que Manal, Sui Generis, Alma y Vida, Vox Dei, Arco Iris, entre muchos otros y con algunos hasta compartieron veladas.

Tras dos años de esfuerzos, Mantra se presentaba todas las noches en las discotecas más exclusivas de Buenos Aires. Se destacaron en emblemáticos lugares como Bwana y Mau Mau y ya grababan sus composiciones, algo no tan habitual por lo costoso que era.

EXPLOSIÓN INTERNACIONAL
A Mantra le llegó una gran oportunidad una noche de 1972 en la que entre el público había empresarios colombianos. Raúl Díaz dijo que a ellos les sorprendió que tocasen los temas enganchados, cuando allá pasaban los vinilos y tenían que sentirse los segundos de distancia entre tema y tema.

Esos colombianos eran los representantes de una importante firma que tenía boliches y productoras de eventos, por lo que acordaron un contrato por dos meses aunque se terminaron quedando más de un año. El show de despedida se realizó en Bwana y, para dar dimensión a la fama que tenía ya Mantra, el boxeador Ringo Bonavena se subió a cantar con ellos.

 

Mantra con la voz del Ringo Bonavena.

 

Con base en Bogotá, Mantra rápidamente pasó a ser muy reconocido por lo que comenzaron a viajar por todo Colombia. Los fines de semana era habitual que vayan a otros países, llegando a Chile, Ecuador, Bolivia, Costa Rica, Panamá, entre muchos otros.

En una noche colombiana, un guitarrista del por entonces famoso grupo Los Bárbaros y les comentó: “Vieron que uno de sus temas está sonando en todas las radios?”, en una época sin internet ni celular, los correntinos no sabían. Se trataba de “Trinidad Tobago”, que fue su primer número 1 en Argentina, pero no sería el último ya que entre 1972 y 1974 sumaron otros 6 que llegaron a la cúspide de los principales charts de varios países. Fueron años de grandes en ventas.

 

“Fuimos la única banda argentina que triunfó en Latinoamérica por aquellos años, era un momento donde el éxito eran los solistas, como Sandro, Palito Ortega o Leo Dan”, manifestó Díaz.

Pero la aventura de Mantra en Bogotá duró hasta 1973 cuando fueron expulsados por el Gobierno. “En plena época de dictaduras militares, Piero había realizado polémicas actuaciones y declaraciones, nos echaron a todos los argentinos”, comentó el músico.

Con la fama internacional lograda, regresaron al circuito de boites de Buenos Aires y durante el verano hacían temporada en Punta del Este. Como muestra de su importancia, la prensa porteña los reconoció con el premio “Los Principales” al conjunto más popular de 1973.

 

Mantra se presentó para miles de personas en "La media torta" de Bogotá, Colombia.

 

Canciones como “Recuérdame”, “Saravah”, “Nos amaremos en cualquier lugar”, “Bésame por la mañana”, “Música para tu piel de verano, muchacha”, “No trates de salvar lo nuestro”, entre muchas otras, fueron bailadas en los boliches del continente y sonaron en las más importantes radios y canales de televisión de muchos países. Sus fotos se publicaban habitualmente en decenas de revistas y sus shows eran cubiertos por los diarios de donde fueron a tocar. 

Realizaron grandes performances en los más importantes festivales del país como la Fiesta del Sol de San Juan, la de la Nieve de Chubut o la estudiantina nacional en el Obelisco. Eran muy requeridos en esa clase de eventos.

 

 

Ñeco Romero ya había abandonado la banda y se sumó a Los Náufragos en tanto que Miguel Verón se fue a España, donde todavía reside. Abel Montenegro ingresó así, era correntino y estaba viviendo en Uruguay. También formaría parte el uruguayo Ernesto Soca tras la salida de Román Ramírez.

Los correntinos mostraron su talento y canciones pegadizas en los más destacados programas de televisión. Por ejemplo, tocaron en “Sábados circulares” de Pipo Mancera, en “Venga a bailar” de Sergio Velasco Ferrero, en "Imagínate" de Juan Alberto Badía y hasta en un almuerzo de Mirtha Legrand, además tuvieron el mérito de ser los primeros en tocar en vivo en Teleshow sin hacer playback.

 

Mantra con Juan Alberto Badía. Fuente: musicosdeaca.blogspot.com

 

Presentación de Mantra en la fiesta de la revista Gente.

 

Pero la popularidad de Mantra también se vio en las canchas de fútbol y en las peleas de boxeo en el Luna Park porque su versión de la canción “Yo tengo aquí”, fue reformulada por decenas de hinchadas durante la década de 1970. Los versos "Yo tengo aquí, dentro del corazón / un amor para tí, que esperándote está" fueron modificados para incluir algún equipo campeón y para insultar a árbitros.

También accedieron a otros aspectos del mercado musical como la representación de grupos. Incluso participaron en películas como “Vamos a soñar con el amor”, con las actuaciones de Elio Roca, Nini Marshall, Susana Campos, entre otros.

 

 

Gracias a sus actuaciones forjaron amistades con destacados músicos del Brasil como Vinicius de Moraes, Toquinho y María Creuza.

EL ADIÓS
La calidad artística de sus músicos le permitió a Mantra incursionar en el chamamé. En ocasión del bicentenario del nacimiento de José de San Martín en 1978 acompañaron a Edgar Romero Maciel y Marily Morales Segovia en la“Cantata a José Francisco”,  propuesta de la que además formaron parte el acordeonista Roberto Romero y los cantantes Irma Solís y Quique Sorribes.

En ese mismo año se grabó con el vozarrón de Rodolfo Regúnaga el famoso chamamé “No llores sauce” y también “No me ataques, creciente”. Se trataban de creaciones del propio Regúnaga y Raúl Díaz.

El despliegue que había tenido tanto Mantra como sus integrantes no pasó desapercibido para la ceremonia de los premios Canción Nueva Correntina. Aquel año hubo 10 ternas, ellos ganaron 8.

Mantra seguía siendo un conjunto relevante en el circuito nocturno, todavía tenían canciones en los rankings nacionales sin embargo ya cada uno de los integrantes había comenzado a transitar sus propios caminos y decidieron separarse en 1980. La despedida fue en la discoteca Bwana con un show donde participaron los ex integrantes de la banda.

Raúl Díaz destaca actualmente: “nos fuimos cuando quisimos, no es que comenzamos a fracasar y tuvimos que dejar”. 

La aventura que comenzaron como Los Dandy Boys el 13 de julio de 1970 y que pudo durar sólo un par de días, se terminó recién 10 años después. Mantra dejó como legado 3 discos larga duración y 23 simples. 

Recorrieron miles y miles de kilómetros, tocaron en casi todos los países de Latinoamérica y marcaron a fuego la juventud de toda una generación. A través de internet se pueden encontrar los comentarios de cientos de personas que recuerdan sus años mozos con las canciones de Mantra que bailaban en las fiestas en Santiago de Chile, Santa Cruz de las Sierras, Lima, Quito o en alguna ciudad del interior argentino.

Ninguna otra banda correntina tuvo la relevancia y fama que ostentaron ellos durante 10 años. Todos sus integrantes siguieron vinculados al mundo artístico destacándose durante varias décadas más.

 

 

Un joven Joan Manuel Serrat rodeado por Mantra.

 

Mantra tocando en las fiestas de Casapueblo del famoso artista uruguayo Carlos Páez Vilaró.