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Punta en llamas, el cardenal

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Paulo FerreyraPaulo Ferreyra

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Paulo Ferreyra
Colaboración Abel Fleita
Especial para El Litoral

Poesía. “Hay cierta fuerza que puede generar una composición de palabras, desde la simpleza o la brevedad. Eso me atrae mucho. También el uso de la metáfora. Además, creo que la poesía puede ser una buena compañía para quien lo desee”, expresa la joven poeta Agustina Wischnivetzky.
El cardenal pertenece a la familia Thraupidae. “Esta ave mide veintitrés centímetros aproximadamente y pesan de cuarenta y dos a cuarenta y ocho gramos”, según la web “hablemos de aves”.
Esta hermosa ave cuenta con un poderoso pico de forma, adaptado a su alimentación que es a base de semillas. Esta especie presenta dimorfismo sexual, donde el macho tiene el pico rojo, las patas son de color gris y la cresta puntiaguda es de un rojo brillante, pero un poco más opaco en sus partes superiores.
Es una especie que realiza hermosos cantos sonoros bastante complejos. “Las características del cardenal común son muy diversas y variadas, ya que se trata de un ave que está dotado de un hermoso colorido y un canto llamativo y melodioso. Su hábitat natural, busca los lugares extremadamente frondosos y donde haya herbazales, pero aun así se los ve frecuentar muchos jardines y parques. Generalmente, su transcurrir lo hacen desde América del Norte hasta América del Sur. Prefieren habitar zonas áridas y semiáridas, selva baja y en mezquitales. Se alimenta a base de insectos, flores, frutos y semillas.
En cuanto a su reproducción es bastante compleja. Las parejas de cardenales crean un vínculo entre ellas. Las hembras son las encargadas de realizar los nidos utilizando pequeñas ramas de árboles y palitos muy diminutos que va almacenando hasta lograr tener un acogedor nido. Por lo general hacen sus nidos en arbustos bajos, en todo caso es el macho, el que se encarga de proveer de alimento a la hembra sólo cuando está en período de empollar sus huevos. La hembra llega a poner de tres a cuatro huevos, mientras que la incubación dura unos quince días.
El cardenal común está categorizado en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Uicn) como “Vulnerable”, debido a la exportación ilegal de estos hacia otros países como mascotas exóticas. Se sabe que en 1978, en Estados Unidos ingresaron de manera ilegal 1.375 especímenes. Otra de las amenazas es la pérdida de su hábitat natural.

Creo en el ritmo
Agustina Wischnivetzky es estudiante de la licenciatura en Artes Combinadas en la Unne. Escribe poesía, realiza videos y performances. En 2015 publicó el poemario “En las grietas de mi lengua”. En 2017, junto con Katharina Saporitti, realizó “Cuerpxs que no importan” una obra interactiva y performática llevada a cabo en tres ocasiones en Chaco y Corrientes. En 2018 realizó un intercambio estudiantil en Porto Alegre, Brasil. Allí produjo videopoesía, videoperformance y grabado, siendo de este último formato la obra “Entropía das linguas” parte de una muestra colectiva del Núcleo de Arte Impresso (NAI). Actualmente edita el poemario “Pequeño cuerpo diurno”.
En una charla por WhatsApp, confiesa que la poesía “a veces le da cierto alivio. En el proceso de escritura, diversión. Por otro lado, en cuánto a lectura de poesía, el juego es como la búsqueda del tesoro, impredecible, hasta que algún poema o verso te hace vibrar un poco adentro”. Le preguntamos si regala poesía y responde que “hay poemas que al leerlos me recuerdan a alguien, entonces suelo enviárselos a ese alguien. A veces se vuelve una forma de conversar, otras veces, la única. Con respecto a textos propios, me gusta escribirles o escribir sobre seres vivos cercanos o que voy conociendo, ya sea desde la admiración, el misterio. Esos envío pocas veces”.
 
Trascendencia
Entre otros aspectos que podemos destacar del ave que hoy nos ocupa se encuentra un hecho histórico. Nos parece fundamental resaltar que el cardenal fue la especie elegida para ilustrar la tapa de la Guía de las Aves de Argentina y Uruguay, un material popular para el mundo de la conservación en nuestro país. El mismo es desconocido para todos aquellos que no lo frecuentan. El libro, de textos y dibujos editado por primera vez a mediados de la década del 80, fue realizado por los naturalistas “Tito” Narosky y Darío Yzurieta.
En lo que respecta a la provincia de Corrientes, la ciudad de Mercedes creó hace un poco más de dos años una reserva natural urbana municipal. La misma es un homenaje al cardenal y se denominada “Aká Pitá”, cuya traducción en lengua guaraní significa “cabeza roja” y hace referencia al ave. Este es un augurio que merece destacarse ya que hay muchas especies para seguir homenajeando. Hay un centenar de comunidades y municipios que pueden crear estos verdaderos espacios naturales para la conservación, la educación y el disfrute.

Siempre libres
Una de las fotografías que hoy nos acompañan en esta edición fue tomada en un pequeño monte, por la tarde, tiempo antes de la primavera. Allí, entre zorzales y celestinos, se lo oyó arribando a las ramas de un joven timbó. Además de comer, el cardenal limpiaba su pico sobre una de ellas.
Observar un cardenal en libertad o escuchar su canto libre nos llama a la reflexión. Sucede que erróneamente naturalizamos a esta especie en una jaula, en un lugar indebido para cualquier ave.

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I
Yo no sé de pájaros
nada tengo para darles 
sólo supe
prolongar su caída
 
tres días lo cuidé
sin comprender mucho
qué cuidaba
si su muerte
o la espera
 
yo no sé de pájaros
ni ellos saben de mí
sólo supimos
apenas despedirnos
 
¿por qué estás
hablándome ahora
de lo hermoso de la caída?
 
¿por qué estás
hablándome ahora
de libertad?
 
si abandoné al pájaro
y lo enterré
en mi jardín.
 
II
 
Hundir
las manos
hasta el fondo
 
aunque ahí
ya no quede
ningún tesoro
 
podría ser
como arrancarse
el funeral
de encima
 
dejar de buscar
otros pájaros
 
dejar de cuidar
otras muertes.

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Punta en llamas, el cardenal

Paulo Ferreyra
Colaboración Abel Fleita
Especial para El Litoral

Poesía. “Hay cierta fuerza que puede generar una composición de palabras, desde la simpleza o la brevedad. Eso me atrae mucho. También el uso de la metáfora. Además, creo que la poesía puede ser una buena compañía para quien lo desee”, expresa la joven poeta Agustina Wischnivetzky.
El cardenal pertenece a la familia Thraupidae. “Esta ave mide veintitrés centímetros aproximadamente y pesan de cuarenta y dos a cuarenta y ocho gramos”, según la web “hablemos de aves”.
Esta hermosa ave cuenta con un poderoso pico de forma, adaptado a su alimentación que es a base de semillas. Esta especie presenta dimorfismo sexual, donde el macho tiene el pico rojo, las patas son de color gris y la cresta puntiaguda es de un rojo brillante, pero un poco más opaco en sus partes superiores.
Es una especie que realiza hermosos cantos sonoros bastante complejos. “Las características del cardenal común son muy diversas y variadas, ya que se trata de un ave que está dotado de un hermoso colorido y un canto llamativo y melodioso. Su hábitat natural, busca los lugares extremadamente frondosos y donde haya herbazales, pero aun así se los ve frecuentar muchos jardines y parques. Generalmente, su transcurrir lo hacen desde América del Norte hasta América del Sur. Prefieren habitar zonas áridas y semiáridas, selva baja y en mezquitales. Se alimenta a base de insectos, flores, frutos y semillas.
En cuanto a su reproducción es bastante compleja. Las parejas de cardenales crean un vínculo entre ellas. Las hembras son las encargadas de realizar los nidos utilizando pequeñas ramas de árboles y palitos muy diminutos que va almacenando hasta lograr tener un acogedor nido. Por lo general hacen sus nidos en arbustos bajos, en todo caso es el macho, el que se encarga de proveer de alimento a la hembra sólo cuando está en período de empollar sus huevos. La hembra llega a poner de tres a cuatro huevos, mientras que la incubación dura unos quince días.
El cardenal común está categorizado en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Uicn) como “Vulnerable”, debido a la exportación ilegal de estos hacia otros países como mascotas exóticas. Se sabe que en 1978, en Estados Unidos ingresaron de manera ilegal 1.375 especímenes. Otra de las amenazas es la pérdida de su hábitat natural.

Creo en el ritmo
Agustina Wischnivetzky es estudiante de la licenciatura en Artes Combinadas en la Unne. Escribe poesía, realiza videos y performances. En 2015 publicó el poemario “En las grietas de mi lengua”. En 2017, junto con Katharina Saporitti, realizó “Cuerpxs que no importan” una obra interactiva y performática llevada a cabo en tres ocasiones en Chaco y Corrientes. En 2018 realizó un intercambio estudiantil en Porto Alegre, Brasil. Allí produjo videopoesía, videoperformance y grabado, siendo de este último formato la obra “Entropía das linguas” parte de una muestra colectiva del Núcleo de Arte Impresso (NAI). Actualmente edita el poemario “Pequeño cuerpo diurno”.
En una charla por WhatsApp, confiesa que la poesía “a veces le da cierto alivio. En el proceso de escritura, diversión. Por otro lado, en cuánto a lectura de poesía, el juego es como la búsqueda del tesoro, impredecible, hasta que algún poema o verso te hace vibrar un poco adentro”. Le preguntamos si regala poesía y responde que “hay poemas que al leerlos me recuerdan a alguien, entonces suelo enviárselos a ese alguien. A veces se vuelve una forma de conversar, otras veces, la única. Con respecto a textos propios, me gusta escribirles o escribir sobre seres vivos cercanos o que voy conociendo, ya sea desde la admiración, el misterio. Esos envío pocas veces”.
 
Trascendencia
Entre otros aspectos que podemos destacar del ave que hoy nos ocupa se encuentra un hecho histórico. Nos parece fundamental resaltar que el cardenal fue la especie elegida para ilustrar la tapa de la Guía de las Aves de Argentina y Uruguay, un material popular para el mundo de la conservación en nuestro país. El mismo es desconocido para todos aquellos que no lo frecuentan. El libro, de textos y dibujos editado por primera vez a mediados de la década del 80, fue realizado por los naturalistas “Tito” Narosky y Darío Yzurieta.
En lo que respecta a la provincia de Corrientes, la ciudad de Mercedes creó hace un poco más de dos años una reserva natural urbana municipal. La misma es un homenaje al cardenal y se denominada “Aká Pitá”, cuya traducción en lengua guaraní significa “cabeza roja” y hace referencia al ave. Este es un augurio que merece destacarse ya que hay muchas especies para seguir homenajeando. Hay un centenar de comunidades y municipios que pueden crear estos verdaderos espacios naturales para la conservación, la educación y el disfrute.

Siempre libres
Una de las fotografías que hoy nos acompañan en esta edición fue tomada en un pequeño monte, por la tarde, tiempo antes de la primavera. Allí, entre zorzales y celestinos, se lo oyó arribando a las ramas de un joven timbó. Además de comer, el cardenal limpiaba su pico sobre una de ellas.
Observar un cardenal en libertad o escuchar su canto libre nos llama a la reflexión. Sucede que erróneamente naturalizamos a esta especie en una jaula, en un lugar indebido para cualquier ave.