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/Ellitoral.com.ar/ Ciudad

Construye su hogar con partes de casas antiguas demolidas

Un hombre lleva ocho años perfeccionando la casa de sus sueños, reciclando diferentes artículos  que datan de mucho tiempo atrás.  

Alberto Benicio Rivero Díaz lleva un laborioso proyecto hace varios años: utiliza distintos elementos de casas antiguas en proceso de demolición del casco histórico correntino para construir una nueva estructura en Santa Ana. 

El hombre de 60 años compartió una serie de fotografías que registran sus avances: desde el terreno vacío hace varios años hasta los últimos detalles que agregó, aunque la obra se encuentra en proceso constante. 

En diálogo con El Litoral, el hombre indicó que el proyecto comenzó hace más de ocho años, ya que tenía dinero para cambiar el auto pero el dólar se disparó y no llegó al monto. Decidió comprar el terreno en Santa Ana, a modo de inversión. 

A Rivero Díaz siempre le gustaron las antigüedades, pero la iniciativa se concretó debido al elevado precio de los materiales. Ese factor, sumado a su gusto por el reciclado de partes, lo hizo contactarse con un demoledor de apellido Romero e ir en busca de aberturas. 

Consiguió dos ventanales y una puerta de entrada, alrededor de las cuales edificó un primer tramo de la casa, a paso lento porque “no quería sacar créditos”, sino hacerlo a su ritmo. 

“La idea era y es reciclar objetos arquitectónicos de casas en proceso de demolición del casco histórico de la ciudad de Corrientes”, indicó el hombre. 

Todo tiene potencial para ser utilizado en la construcción de su hogar: aberturas, rejas, sanitarios, mosaicos, calcáreos, balustres, artefactos eléctricos, tirantes de pinotea, entre otras muchas cosas.  “Todo es rescatado de lugares de demolición”, explicó Rivero Díaz. 

Su búsqueda también lo lleva a otros lugares como chacaritas y negocios de compraventa, donde consigue muebles y objetos de decoración, su parte favorita de todo el proceso. 

“Pude construir esta pequeña casita de a poco, con mucho esfuerzo y sin mucha invención, solo con el producto de mi sacrificio, comprando y vendiendo antigüedades”, expresó Rivero Díaz. El hombre indicó que logró avanzar utilizando su escaso sueldo como retirado de las fuerzas. “Aún así pude ir cumpliendo mi sueño: tener un lugar para descansar en mi vejez”, festejó Rivero Díaz.  Pese a que la casa está terminada, su labor nunca concluye: “Siempre le estoy haciendo algo nuevo”, indicó. 

Si bien contrató profesionales que hicieron el grueso de las instalaciones, a lo largo del proceso el hombre aprendió diferentes oficios. 

“Cada pedazo de cada cosa que está en esta casita representa mi homenaje a nuestros antepasados, porque diferentes familias de otras épocas las eligieron”, explicó el hombre y agregó que de alguna manera les está “dando nueva vida para que se sigan luciendo y preservando”. 

Rivero Díaz se lamentó acerca de que “cada vez más casas antiguas son desechadas para construir edificios”, por lo que hay “muchas cosas que rescatar”. 

“La arquitectura de una sociedad es uno de los más importantes documentos y uno de los que permiten una mirada más objetiva hacia el pasado”, explicó el hombre y sentenció que “una sociedad que no cuida su patrimonio inmobiliario es una sociedad sin memoria y por tanto fácil de manipular”. 

 

Detalles

En la construcción hay mosaicos de tres casas diferentes. Algunos son de la iglesia de la Cruz, que fueron tirados tras la remodelación.

En la galería, el hombre instaló tres faroles de cien años, que se encontraban en la casa de los Gómez Cuñas.

La escalera de madera que lleva a un dormitorio donde se encuentra la cama de un exgobernador de la provincia, estaba en el patio de Carlos Baez, un reconocido abogado y padre de uno de Los Alonsitos. 

Hay otros “elementos únicos” en la casa. “De todos me acuerdo el origen”, finalizó Rivero Díaz.  

(ME)

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