Su tonada está repleta de acentos caribeños y casi no se puede distinguir que es un correntino, pero en su música sí queda el más potente de los contenidos del chamamé: la nostalgia. Nació en Bella Vista, estudió Ciencias Económicas pero por intercambio se fue primero a Brasil y luego por un amor hasta Cataluña.
“Mi sustento principal de momento está siendo el trabajo callejero; toco música solo en la calle, a veces en formato cantautor, a veces acompañado de percusión o guitarra”, detalló Almirón en diálogo con el programa Sin Aportes.