¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

PUBLICIDAD

El (des)control de precios

Por El Litoral

Miércoles, 21 de diciembre de 2022 a las 01:12

El aumento del 4,9 % del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en noviembre fue tomado como un logro por parte del Gobierno, luego de haber alcanzado un pico del 7,4 % mensual en julio último. ¿Acaso la rebaja obedece a la aplicación de los controles de precios por parte del Ejecutivo? Hasta aquí es difícil saberlo, pero si así lo fuera, el camino que podría recorrer ese logro es conocido en la historia y nada alentador, por cierto.
“La historia está repleta de ejemplos en que un ministro produce distorsiones de precios relativos y el que viene atrás hereda la crisis y, sin contexto político y sin plan económico consistente, todo vuela por los aires”, dijo ayer en una columna de opinión aparecida en Infobae el economista opositor Roberto Cachanosky.
Entre sus fundamentos se cuenta un interesante repaso de los últimos 50 años de políticas de controles de precios y los resultados que tuvieron.
La tablita cambiaria de Martínez de Hoz, que atrasó el tipo de cambio real, la heredó Lorenzo Sigaut, que sin tener un plan consistente dijo la famosa frase “el que apuesta al dólar pierde” y el tipo de cambio terminó aumentando 400 % en 1981. Ya en febrero de ese año, antes de asumir, le había pedido al ministro de Economía que corrigiera el tipo de cambio, y lo hizo en un 10 %. Pero luego, ya en funciones, dispuso dos ajustes del 30 % cada uno.
Al equipo económico de Juan Sourrouille la mecha le resultó muy corta y le saltó primero en 1987, luego en 1988 y peor aún en febrero de 1989. En esa oportunidad heredó sus artificios económicos.
José Ber Gelbard fue astuto y se fue antes que estallara todo. Su sucesor, Alfredo Gómez Morales, viendo el contexto político y económico que recibió, se fue al poco tiempo y quien tuvo que atajar la granada fue Celestino Rodrigo.
Son muchos los ejemplos que se pueden tomar de la propia historia como para saber cómo terminan estos planes heterodoxos que muestran resultados efímeros en materia de baja de inflación, pero los gobiernos de turno los presentan como un éxito.
Sergio Massa parece no estar haciendo nada diferente a lo que hicieron los ministros citados anteriormente: recurre a artificios para bajar la inflación y la gran pregunta es si la mecha va a ser lo suficientemente larga como para que llegue hasta el próximo gobierno o ministro de Economía, a quien le explote la bomba de los precios.
No hace falta ni siquiera leer el famoso libro de Robert L. Schuettinger y Eamonn Butler, “4000 años de controles de precios y salarios...”, para saber cómo terminan los controles de precios, basta con revisar los últimos 50 años de la historia económica argentina para saber cómo terminan. El cuándo del fin es el gran interrogante de siempre.

Últimas noticias

PUBLICIDAD