Comenzó el juicio a Adrián Gastón Fernández, de 45 años, y su hijo Gerónimo Ángel Yamil Fernández, de 24, por el asesinato a golpes de Raúl Anildo Verón, de 83, que cuidaba una estancia situada en el paraje Palmar Grande, en la quinta sección de Paso de los Libres.
Ambos están procesados por el delito de “homicidio agravado criminis causa”. El crimen se produjo en la madrugada del 5 de julio del año pasado. Raúl “Amo” Verón desempeñaba tareas de cuidador en una chacra de la quinta sección Palmar, donde fue brutalmente asesinado. Al día siguiente, la policía detuvo a los dos principales sospechosos. Las primeras pesquisas policiales indicaban que se trató de un intento de robo seguido de muerte.
En la sala de audiencias del Tribunal de Juicio estuvieron presentes la defensa técnica de Adrián Fernández, representada por las doctoras Alejandra Tejeda y Dalma Tejeda. Vía virtual, su defendido se encontraba desde su lugar de prisión.
Mientras que Gerónimo Fernández se encontraba presente en la sala de audiencias y la defensora oficial, la doctora Susana Ferreira, lo hizo de manera virtual. También vía remota, desde su despacho, estuvo la fiscal de Juicio, doctora Noelia Lena.
Por otra parte, familiares de la víctima acompañaron la primera audiencia de debate. El tribunal es presidido por el doctor Gustavo Ifran, y lo acompañan los doctores Marcelo Pardo y Marcelo Fleitas. Al inicio del juicio, los imputados escucharon atentamente los cargos en su contra y las pruebas ofrecidas en instrucción.
Ambos acusados se abstuvieron de declarar, solo Adrián Fernández informó ante la consulta de la Secretaria del Tribunal, que cumplió una condena por el delito de “robo calificado”, hecho que ocurrió cuando él tenía 24 años, informó el portal de Noticias Confirmado.
En la próxima audiencia, con fecha a determinar, serán citados a declarar siete testigos, y de hacerse presentes, el juicio podría agilizarse y conocerse pronto la resolución que dictamine el tribunal.
Adrián Fernández cumplía funciones en la chacra, daba de comer a los animales y otras tareas, entre ellas el cuidado de caballos; según testigos, la relación con Verón no era buena, a tal punto de que muchas veces no cruzaban ni el saludo. Es importante resaltar que ambos cumplían distintas actividades en la chacra.
Gerónimo Fernández, en una ampliación de declaración en sede de Instrucción, manifestó: “Quiero hacerme cargo ahora, porque estoy consciente del daño que provoqué, yo me asusté porque Verón tenía un cuchillo, y agarré un palo que había en la chacra y lo comencé a golpear a Verón, cuando cayó al piso seguí golpeándolo”.
En cuanto al dinero desaparecido, Gerónimo Fernández dijo que “la plata que se menciona, nadie la robó, ya que mi padre ese día había cobrado lo que le había pagado Battistel (dueño de la chacra) y eso era lo que usamos, nadie le tocó el dinero a Verón”.
La autopsia practicada precisó que el occiso presentaba “politraumatismos, traumatismo de cráneo de carácter gravísimo, siendo que el deceso se produjo por paro cardiorrespiratorio traumático, produciéndose las lesiones con objeto duro, romo y filoso”.
Horacio Morán es vecino de la chacra donde desempeñaba tareas Raúl “Amo” Verón, y declaró en sede judicial que tenía una amistad con la víctima, siendo que la última vez que lo vio fue el día viernes 3 de julio en horas de la tarde, oportunidad en que Verón le comentó que había cobrado cierta cantidad de dinero, sin mencionar el motivo del cobro.
Siguiendo el relato de Morán, este señaló que Verón le había enseñado que en su billetera de cuero, color bordó, llevaba $15.000 (quince mil pesos), por ello le sugirió que “guardara bien su plata para que no le roben, ya que era una persona de edad avanzada y era una víctima vulnerable”.
Otro de los testigos, Diego Chávez, trabaja de seguridad privada en la estación de servicio YPF, ubicada sobre la Ruta 117, testimonió que “el día 5 de julio del 2020, siendo las 00:45, se presentaron dos sujetos de sexo masculinos con intenciones de comprar en el shopping de la estación, quienes provenían de la zona de Cotecar”.
Chávez detuvo la marcha de los sujetos cuando intentaban ingresar al shopping sin barbijos, razón por la cual uno de ellos le solicitó si podía comprar cigarrillos, a lo que este accedió.
Al verlos, el testigo pudo percatarse de que ambos estaban en total estado de ebriedad y agregó que “posiblemente también se encontraban bajo los efectos de sustancias prohibidas, lo digo esto por la forma de hablar y porque les costaba mucho mantener el equilibrio”.
Seguidamente, “uno de ellos sacó del interior de su bolsillo de la campera un bodoque de plata y, por lo que pude ver, era una suma importante de dinero y estaban discriminados todos en billetes de cien. Además de eso, observé que la mayoría de los billetes tenían manchas de sangre, incluso uno de ellos (luego lo describe) me dio $300 para comprar el cigarrillo, dinero que también tenía sangre”.
Por otra parte, el informe bioquímico determinó que la muestra de orina de Adrián Fernández (padre), dio positivo para cocaína y negativo para marihuana.
En tanto que el resultado de la muestra de orina a Gerónimo Fernández (hijo), detectó positivo para cocaína y marihuana. Cabe destacar que las muestras para establecer alcohol en sangre no pudieron tomarse, ya que pasaron prácticamente 48 horas desde el sangriento hecho hasta la detención de ambos imputados.
(NG)