“Perdón por lo que voy a hacer”. El adolescente de 15 años anticipaba la maniobra y las chicas temblaban, porque sabían que se venía un manoseo en los pechos o en las partes íntimas. “Es un chiste, te estoy jodiendo”, se excusaba después. Hasta que los alumnos estallaron y organizaron una sentada en el colegio, con duros reclamos a la autoridades.
El escenario del escándalo fue el Instituto San Vicente de Paul, un colegio mixto -privado-, con orientación en valores de la religión católica, ubicado en la calle 24 de Noviembre al 1600, en el barrio de Parque Patricios. Allí, el patio interno del establecimiento se llenó de estudiantes, mochilas y padres que habían respaldado la protesta con un aplausazo desde la calle y luego también entraron.
Los adultos se cruzaron con los docentes. La movida fue organizada por los chicos de quinto año y se plegaron todos los cursos.
En el colegio todos sabían de varios incidentes de abuso y acoso sexual protagonizados por un chico de cuarto año que vive con su mamá en Nueva Pompeya, pero todo seguía como si nada. Según pudo saber Clarín, hay al menos tres denuncias judicializadas con chicas de tercer año como víctimas, aunque las versiones mencionan más casos.
Todo explotó el viernes último, cuando una de las adolescentes le contó llorando en el baño a una alumna de quinto: “Abusó de mí, estoy desesperada”, dijo tras nombrar al agresor.
Según dicen, el adolescente había pedido ayuda psicológica en el establecimiento. “Quiero cambiar”, señaló. Pero, según las autoridades, sus familiares no permitían esa asistencia.
(EN)