Un grupo de padres denuncian que estafaron a 350 egresados de cinco escuelas primarias de la capital correntina. Según los tutores, abonaron las cuotas desde noviembre y culminaron el pago total en el mes de marzo. Entregaron una suma cercana a los 3 millones de pesos.
Sin embargo, tres meses después del pago, la empresa aún no entregó las chombas y las camperas de los estudiantes.
En estos últimos días, los propietarios de la empresa salieron a aclarar la situación. Indicaron que están trabajando para entregar los conjuntos y que tuvieron veinte días de retraso en la confección de las prendas, debido a que la distribuidora que envía las telas hacia la provincia de Corrientes no tenía disponibles los colores para los diseños elegidos por los egresados. Negaron que se trate de una estafa, ya que están realizando las prendas para entregarlas lo antes posible.
Se trata de la empresa llamada “Lbn egresados”, que opera en cinco provincias diferentes y su propietario es Federico Bosch.
El local estaba por Yrigoyen 678, pero en la actualidad el lugar se encuentra cerrado. Según indicaron, se trasladaron a la sede de la ciudad de Resistencia.
En comunicación con Radio Sudamericana, Bosch se defendió: “Somos gente que trabajamos a full todos los días para nuestros clientes. Nos atrasamos con las entregas porque no teníamos disponibles los colores para la confección de las prendas”.
Por su parte, los padres de los 350 alumnos realizaron una denuncia por incumplimiento del contrato por parte de la empresa. Aseguraron que ellos pagaron todo el monto hace meses, pero los chicos que egresan aún no tienen sus chombas y camperas.
Una de las tutoras contó a Radio Sudamericana: “Vamos a ir hasta las últimas consecuencias. Nos cobraron y hasta ahora no nos entregan nada. Estamos en junio y aún no sabemos nada”.
Esta empresa trabaja en la ciudad hace varios años, con cinco locales en distintos puntos del país. Los estudiantes eligen los diseños y colores que desean llevar puestos en sus chombas y camperas, luego la empresa se hace cargo de confeccionarlas y entregar el conjunto a los alumnos.
En años anteriores, como en el 2019, habían vendido 13.000 conjuntos, en el 2020, 18.000, en 2021 llegaron a vender hasta 23.000 y en el 2022 vendieron aproximadamente 8.700 prendas.
El año pasado, una chomba y una campera costaban $8.400.
El problema en cuestión es que al haber terminado el pago en marzo, los estudiantes querían vestir la indumentaria a principio del ciclo lectivo, como en los demás colegios. Sin embargo, esto no ocurrió y todavía están esperando para lucirla.