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El chocolate: un producto demonizado

Por El Litoral

Martes, 13 de septiembre de 2022 a las 01:00

Por Araceli Vallone*
Especial 

Es de público conocimiento que el chocolate tiene muy mala fama debido a la falsa creencia de que nos hace engordar. Pero también es cierto que hay distintos tipos de chocolate: amargo, blanco, de leche, y de esto depende su calidad. El chocolate que recomiendo consumir es aquel que tenga como mínimo 60% de pasta de cacao que es el que contiene todos los beneficios nutricionales. Entre ellos encontramos:
l Flavonoides y polifenoles que son potentes antioxidantes y antiinflamatorios naturales: actúan protegiendo la salud cardiovascular y en la prevención de distintos tipos de cáncer.
l Vitamina y minerales como magnesio, cobre y hierro
l Ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) que aumentan los niveles de colesterol HDL “bueno” y disminuyen los valores de LDL “malo”.
l Un chocolate de buena calidad contiene un aminoácido denominado triptófano que es precursor de la serotonina, hormona que aumenta la sensación de placer, de ahí su dificultad para comerlo en porciones moderadas sobre todo el chocolate con leche que tiene mayor porcentaje de azúcar. La recomendación más importante es planificar una buena estrategia a la hora de consumirlo como por ejemplo:
l Comprar una porción pequeña que pueda ser consumida en su totalidad, aproximadamente unos 25 gr (una barrita).
l Comerlo en el momento que uno más lo desea, acompañado de un rico té o café, que sea un momento de disfrute, saboreando cada bocado dejando que se funda en boca hasta terminar la porción.
l No demonizarlo como un alimento que engorda, lo que puede llevar a sacarlo de la alimentación habitual y como consecuencia de esa restricción va a ser muy difícil parar al momento en que me enfrente a ese chocolate que tanto desee comer.
l Evitar consumirlo en el momento de atravesar una situación emocional negativa, ya que comer un rico chocolate nos va a hacer sentir mejor en ese momento (pasajero) pero va a dejar una huella en mi cerebro por lo que cada vez que me sienta triste , aburrido o la emoción que me invada voy a recurrir a esa tableta una y otra vez. Lo ideal es trabajar las emociones sin acudir a los chocolates y con ayuda puede lograrse con mucho éxito.

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