La justicia le concedió la libertad asistida a Pablo García Aliverti, quien fue condenado por atropellar y matar al vigilador Reinaldo Rodas en 2013. Pero, por ahora, seguirá preso.
En la madrugada del 17 de febrero del 2013, Reinaldo Rodas, un vigilador de country, viajaba al costado de la autopista Panamericana a bordo de una desvencijada bicicleta. El hombre de 53 años se disponía a ir a trabajar. Exactamente, a las 6.08 de aquella mañana de verano, un auto que circulaba a una importante velocidad lo embistió de atrás en el kilómetro 52 del ramal Pilar y Reinaldo murió casi al instante.
Con el cadáver incrustado en el parabrisas del Peugeot 504, García Aliverti, hijo del periodista y locutor Eduardo García Aliverti, no se detuvo. Todo lo contrario. Manejó 17 kilómetros con el cuerpo de Rodas atravesando el parabrisas hasta que frenó en una cabina de peajes de Pablo Nogués, donde finalmente la peripecia mortal culminó.
Aliverti fue acusado solo de homicidio culposo, a pesar de que se detectó que manejaba con 1.45 gramos de alcohol por litro de sangre. En el 2017, el Tribunal Oral en lo Criminal N°6 de San Isidro lo condenó a 4 años de prisión por la muerte de Rodas. Sin embargo, la Cámara de Apelaciones redujo esa condena a 3 años y medio. Pablo García Aliverti fue detenido recién en abril del 2022, más de 9 años después del hecho, cuando la sentencia quedó firme.
Desde el momento de la detención hasta hoy, pasaron tan solo 1 año y 6 meses. Sin embargo, en los últimos días la justicia le otorgó al locutor la libertad asistida en base a su buen comportamiento en la cárcel.