La tensión entre Israel, los palestinos y sus vecinos en Siria y el Líbano continuó ayer, sin fin a la vista. En el más reciente episodio, fuerzas israelíes mataron a tiros a un adolescente palestino de 15 años durante enfrentamientos en un campo de refugiados en Jericó, en el centro de Cisjordania ocupada, informaron fuentes oficiales. La tensión en la zona se vio acelerada además por una marcha, ayer, de miles de israelíes liderados por al menos siete ministros del gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu hasta un asentamiento evacuado en Cisjordania.
La tensión entre Israel y los palestinos se ha disparado tras una redada policial la semana pasada en el recinto de la Mezquita de Al Aqsa, en Jerusalén, durante el mes sagrado islámico del Ramadán. “El niño Muhamed Fayez Bilhan, de 15 años, murió por disparos en la cabeza, pecho y abdomen por parte de la ocupación (israelí), en el campo de Aqabat Jabr en Jericó”, indicó un comunicado del Ministerio de Sanidad palestino.
Al menos otra persona resultó herida por bala y fue trasladadas a un hospital, informó la misma fuente.
El Ejército de Israel confirmó que sus tropas operaron en Aqabat Jaber, adyacente a la turística ciudad palestina de Jericó, “para detener a un sospechoso de terrorismo” que será procesado ante autoridades israelíes. “Durante la operación, se instigaron disturbios violentos en varios lugares. Cuando los soldados abandonaron el área, los sospechosos abrieron fuego contra ellos, arrojaron artefactos explosivos y cócteles Molotov. Los soldados respondieron con fuego, dijo un vocero del Ejército, que no reportó heridos entre sus tropas.