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Diálogo y un piso de amistad social para el futuro

El exgobernador José Antonio “Pocho” Romero Feris dialogó con Claudio Escribano, del directorio del diario La Nación. 
Un diagnóstico alarmante sobre la situación del país.
 

Por El Litoral

Lunes, 17 de abril de 2023 a las 01:00

El exgobernador de Corrientes, José Antonio “Pocho” Romero Feris, dialogó con Claudio Escribano, miembro del directorio del diario La Nación, en un nuevo capítulo del ciclo de entrevistas que conduce el exsenador nacional, denominado “Corrientes de Pensamiento”.
“El país está enfermo. Es como el cuerpo al que hemos descuidado a lo largo de una vida y se van incorporando males hasta que llega el momento en que la vida se acorta. La diferencia entre el cuerpo de los hombres y el de un país es que el país es como una pileta que no tiene fondo. Pero se han disuelto a lo largo de la historia tantos imperios. Hay que pensar que en algún momento la Argentina no sufra una disociación en todos los órdenes”, diagnosticó Escribano.
“Los protagonistas de este tiempo verdaderamente nos desconciertan y no nos brindan consuelo. Creo que esto comienza con esas tretas de cambiar a las figuras de distrito, como si los hombres y las mujeres no se debieran a la tierra que les ha dado tantas satisfacciones. En Juntos por el Cambio, llama la atención el caso de la exgobernadora de Buenos Aires a la que la provincia le dio la mayor de las honras que le puede dar a un ciudadano: hacerla su gobernadora. Pero luego comenzó a actuar en la Capital Federal a requerimiento de alguno de sus jefes políticos. Otro caso: ¿Qué hace el exintendente de Vicente López pujando por la jefatura del gobierno de la ciudad de Buenos Aires? Ahí también hay una interrupción”.
“Él mientras era intendente, también era presidente en el Banco Provincia, creo que no se pueden abarcar varias funciones al mismo tiempo. Solo sumamos inconvenientes. Y qué decir del Frente de Todos, la vicepresidente (sic) y el presidente, que ella impuso”.
“¿De qué manera podríamos hacer el esfuerzo que estamos postergando de lograr coincidencias mínimas de gobierno? No hay diálogo posible, diálogo serio. ¿Qué se puede establecer sin una base mínima de amistad social? ¿Pero cómo conversar entre personas que se detestan y que demuestran detestarse? Una cosa es la diferencia política, los puntos de vista encontrados y otra son las pasiones, que nos hacen odiar al adversario convirtiéndolo en un enemigo. Aquí no hay gente que hoy pueda conversar. Esta situación es absolutamente irreconocible respecto de las tantas otras crisis que se han vivido en los últimos 80 años. No quiero ser pesimista, pero me cuesta imaginar que un gobierno fecundo podrá salir de las elecciones de noviembre”. 
“Nuestros líderes espirituales deben hacer un esfuerzo por aunar las voluntades las expresiones políticas más diferenciadas y no tomar partido con algunas de ellas y hasta con algunos de los peores representantes, que algunas de ellas tienen diálogo, exige aceptar al adversario y en todos, en todas las fuerzas políticas, en todas”.
“Siempre hay en todo ámbito hombres rescatables hay que salir a buscarlos y esto significa que hay una primera línea de dirigentes que deben dar definitivamente el paso al costado. Debemos hacer esfuerzos aún a costa de sacrificios morales, en aras de ese diálogo y de un principio de acuerdo sobre algunos temas básicos que permitan gobernar de otra manera a partir del 10 de diciembre. Con eso hoy no alcanza, ya no hay cambios, pero el 10 de diciembre, si no hay cambios en el comportamiento de la sociedad va a ser muy difícil gobernar”.
“Hay que tener entereza, temple para continuar en una línea con la cual los hombres se comprometan, no solo por las ideas, sino también por las emociones. Ahora sí, la sociedad, no solo los dirigentes, tienen que cambiar en muchas franjas el concepto de trabajo, el concepto de estudio, de perseverancia, debe hacerse otra vez como hacían nuestros abuelos y bisabuelos inmigrantes”.
“Los dos expresidentes de Uruguay, Julio Maria Sanguinetti y Pepe Mujica, se mostraron juntos con el actual mandatario Lacalle Pou. Esa demostración de civilidad y de civilización política no es porque hayan depuesto las diferencias que tenían. Mujica pasó 14 años en la cárcel por terrorista y Sanguinetti es un socialdemócrata, de guión liberal que en modo alguno comparte las ideas que sostuvieron Mujica y su mujer, pero han encontrado un piso de amistad social. Es decir que pueden dialogar, pueden hablar entre ellos y hablando los hombres hacen concesión en política. Porque peor que un enemigo es un aliado en quien no se pueda confiar. Con enemigo con palabra llego a un acuerdo y sé que me puedo quedar tranquilo, con un aliado, como muchos de los que vemos en el escenario argentino, no creo que nadie se pueda sentir tranquilo”.

Conclusiones
El exgobernador José Antonio Romero Feris consideró que “hay que terminar con la burocracia, con la mentira. Con las falsas promesas, que hacen perder a la gente muchas cosas trascendentes. Debemos ser eficientes y trabajar más pensando en el otro. Basta de defender solo intereses personales. Hay que pensar en el colectivo”. 

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