Seis años después del hecho, el hombre que iba con su novia en auto por las calles de Monte Maíz a alta velocidad y chocó fue condenado a prisión perpetua.
La Justicia consideró que se había tratado de una colisión intencional, provocada para causarle la muerte a la chica, que falleció días después por las heridas recibidas.
Un jurado popular lo halló culpable de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar contexto de género en contra de Nayara Ibarbia, de 17 años.
La Cámara del Crimen de Bell Ville dictó la sentencia contra Gustavo Villarreal, hoy de 34 años, quien conducía el auto que chocó de frente contra un camión municipal que estaba estacionado frente a una gomería.
Fue el 27 de abril de 2017, y a su lado iba sentada Nayara.
Inicialmente, Villarreal fue imputado por homicidio culposo, producto de un siniestro vial.
Pero la fiscal de instrucción de Bell Ville, Isabel Reyna, profundizó la investigación y en mayo de 2020 dispuso su detención, acusándolo de homicidio agravado por el vínculo y violencia de género en concurso ideal.
La causa cambió de carátula por la insistencia de la familia de la joven y por el trabajo de la fiscal.
Unos seis meses duró la relación entre Ibarbia y Villarreal, quienes vivían a tres cuadras entre sí.
Valeria, la madre de Nayara, le decía que no le gustaba para ella y la adolescente le respondía “a vos no te cae nada”.
(EN)