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/Ellitoral.com.ar/ Opinión

Aviones argentinos se toparon con OVNIS

En los distintos países del mundo han ocurrido hechos sorprendentes en los que aviones de las distintas fuerzas armadas de los respectivos países tuvieron un contacto directo y visuales  con extraños objetos voladores a gran altura y velocidad. Uno de los casos más impactantes fue reportado por la Armada de la República Argentina.
Presencia. Un avión de la Armada Argentina similar a los que tuvieron contacto.

Por Francisco Villagrán

Especial para El Litoral

El hecho que relatamos ocurrió el 22 de mayo de 1962, cuando una formación de aviones de combate de la Armada que volaba cerca de la base aeronaval Comandante Espora, a pocos kilómetros de Bahía Blanca, observó a varios objetos no identificados durante aproximadamente 35 minutos en vuelos rasantes cerca de los aviones, que estaban al mando del teniente instructor Galdós. Uno de los pilotos, Eduardo Figueroa vio un objeto anaranjado que se movía con un rumbo oscilante debajo del horizonte del avión. Intentó perseguirlo pero se le escabulló a gran velocidad, siendo imposible ponerse ni siquiera cerca.. Otro piloto, Roberto Wilkinson, volando a cuatro mil pies, informó que su carlinga fue súbitamente iluminada por una potente luz proveniente detrás del avión . Un Ovni luminoso pasó entonces por debajo del avión, perdiéndose de vista sobre las luces de la ciudad. Llamó la atención que durante el avistaje, la radio del avión dejó de funcionar. En tanto la torre de control preguntaba al comandante de la escuadrilla si veía algo en el cielo. El interpelado contestó que veía un disco u objeto luminoso circular, de color anaranjado y de gran diámetro que no pudo calcular, a unos treinta grados sobre la ciudad de Bahía Blanca. El objeto entonces cambió de dirección y se dirigió hacia el sur.

Otro: el 2 de noviembre de 1963, desde la popa del transporte ARA Punta Médano, fue vista una enorme aeronave que no pudo ser identificada. El inmenso objeto era redondeado y se movía a gran velocidad, no mostraba luces de posición ni emitía sonido alguno. Cuando apareció la máquina desconocida, las agujas de los compases magnéticos del buque se desviaron súbita y simultáneamente, apuntando hacia la extraña máquina. La energía que causó esta interferencia electromagnética viene a confirmar que se trataba de un Ovni con un poderoso campo electromagnético, por la distancia a que se hallaba. Según el informe de la Armada Argentina, se encontraba a unos 1.500 metros de barco.

Cuando el Ovni desapareció y los compases volvieron a su posición normal, el comandante del transporte se comunicó con el comandante en Jefe de la Marina de Guerra. Este se mostró preocupado, al punto que ordenó al Servicio Hidrográfico que efectuase una identificación a fondo del tema. La nave se encontraba navegando frente a Bahía Blanca cuando ocurrió el hecho.

 

Una impactante desaparición

En el mes de mayo de 1973, un avión de combate perteneciente a la base de Puerto Belgrano, a pocos kilómetros de Bahía Blanca, desapareció sobre el mar sin que jamás se vuelva a saber nada de él. Lo curioso es que en los dos meses anteriores y dos posteriores, se obtuvieron seis fotografías de cuerpos luminosos que al parecer se desplazaban despreocupadamente sobre la zona. Casi todos los habitantes de Bahía Blanca, herederos de una larga “tradición platillista” habían visto las extrañas luces evolucionando en el cielo y los comentarios extraoficiales de militares, informaban que periódicamente los radares de la base mencionada o los propios pilotos en vuelo, observaban, registraban y perseguían ovnis, todo esto fue creando un ambiente muy similar a la psicosis.

La desaparición del avión caza fue la chispa que cayó sobre el barril de pólvora y la explosión subsiguiente debe haber reportado beneficios a todos los sectores implicados: a los comerciantes que se auto titulaban “investigadores de extraterrestres” , a los paranoicos que afirmaban en algún momento haber sido secuestrados por un plato volador, a los periodistas que como en un infernal campo de batalla se cruzaban con fuego a discreción a favor de uno y otro bando, a los propios extraterrestres que cuando se armó semejante batifondo en que todo el mundo parecía estar ocupado en pelearse y discutir con todos, todo esto les permitió hacer lo suyo y desaparecer de la escena. A los psicólogos que tuvieron una hermosa oportunidad de estudiar conductas humanas al límite cuando ya todo hacía presagiar una “masiva invasión” y por último la oportuna aparición de un oportuno comerciante de la calle Corrientes al 200, quien instaló un mercadito de frutas y verduras bajo el llamativo título de “El Ovni” recibiendo  un número récord de clientes.

Contacto. Aviones de combate tuvieron una visión directa de los Ovnis.

De que existen, existen…

En síntesis, hay una base cierta de extrañas apariciones, observaciones y contactos cercanos, que fueron bien aprovechadas por los oportunistas de siempre en la materia de Ovnis, para hacer un caldo de cultivo que no le hizo nada bien a la investigación seria de la temática. Si bien es cierto que tiene mucho valor investigativo el hecho de que autoridades de las fuerzas armadas, tanto de la Fuerza Aérea como de la Armada, dieron un informe oficial reconociendo la existencia del fenómeno anómalo, ello no quita que hayan podido aprovechar la ocasión algunos seudo investigadores que vieron la ocasión perfecta para auto titularse investigadores y científicos en la búsqueda de la probable vida extraterrestre.  El tema es viejo y remanido y no será esta la última vez que ocurra algo así. Lo que si es cierto y marca un precedente muy importante es el hecho de que las fuerzas armadas de un país reconozcan oficialmente los extraños hechos que muchas veces fueron negados a pesar de las evidencias. Y esto sentó un precedente para que otras fuerzas armadas de los distintos países de nuestro planeta, tomaran igual decisión y contaran la realidad de los distintos avistajes y contactos sucedidos en todas partes y que son innegables, a pesar de las grandes potencias que no sabemos muy bien porqué se niegan a reconocer un fenómeno que ocurre en todo el mundo y que tiene millones de testimonios. Todo no puede ser imaginación de la gente. Los hechos relatados  son irrefutable y alguna vez tendrán que ser reconocidos oficialmente, mal que les pese a muchos, cada vez menos, que intentan negarlo.

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