Los gobernadores esperan, en las próximas horas, recibir el nuevo proyecto de restitución de Ganancias a la cuarta categoría con un piso de entre $1,6 millones y $1,8 millones. También aguardan que se publique la corrección o modificación del DNU que eliminó las partidas de financiamiento para las 13 cajas previsionales de las provincias no transferidas a Nación. Esos son los compromisos asumidos, aseguran, por los ministros Guillermo Francos y Nicolás Posse. De ese modo, ratifican que están dispuestos a acompañar la ley ómnibus y el Pacto de Mayo.
Cuatro de los asistentes confirmaron a la prensa que durante el encuentro del último jueves en la Casa Rosada no hubo “letra fina” sobre el tema Ganancias, aunque Francos y Posse tomaron nota de sus planteos y les aseguraron que se elevaría el piso de $1,2 millones que había adelantado el ministro del Interior, además de aceptar que se bajarían las alícuotas para los trabajadores que empiecen a tributar.
Los mandatarios en general se opusieron siempre al regreso del impuesto por el costo político que implica; por eso insistieron en subir el mínimo no imponible aplicando un criterio de “razonabilidad” para “no empujar a la pobreza” a un grupo importante de trabajadores. Los patagónicos, incluso, entienden que podría haber un esquema especial para los petroleros, que por su nivel de sueldos quedarían comprendidos en su totalidad.