En una jornada marcada por la violencia afuera del recinto, el Senado de la Nación aprobó la Ley Bases, el plan fundacional del gobierno de Javier Milei, que, no obstante, debió introducir profundos cambios al texto de la norma.
Fue 36 a 36 y como el reglamento lo indica, se votó dos veces, con lo cual debió romper la paridad el voto de la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, con lo que se pasó al tratamiento en particular.
Antes que comenzaran los cierres de bloque del debate de la Ley Bases, el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, anunció más cambios para la votación en particular del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), para blindar el articulado y evitar derrotas.
La primera modificación apunta al artículo 165: ya no será para “cualquier sector”, sino para “foresto industria, infraestructura, minería, energía y tecnología” que cumplan con requisitos previstos.
En tanto, habrá un guiño extra para proveedores locales, ya que el compromiso para este caso será “como mínimo el 20% de la totalidad del monto de inversión, siempre y cuando “la oferta se encuentre disponible y en condiciones de mercado en cuanto a precio y calidad”. Dicho porcentaje mínimo deberá mantenerse durante las etapas de construcción y operación.
Otro retoque importante será en el artículo 196 –incentivos cambiarios–, limita la obligación de liquidación en el mercado de cambios las divisas que ingresen por exportaciones de productos que generen los proyectos. Será de un 20% luego de dos años de iniciada la inversión; 40%, después de tres años; y 100%, a partir de los cuatro años.
Otros cambios
En el debate de la Ley Bases en el Senado, el Gobierno decidió ceder a la presión y eliminó también de la lista de privatizaciones a las empresas estatales Aerolíneas Argentina, Correo Argentino y RTA.
Además, el oficialismo también eliminó el capítulo previsional, por lo que los eventuales beneficiarios podrán seguir jubilándose sin contar con 30 años de aportes.
Votación
El senador radical Martín Lousteau anticipó que votaría en contra de la ley Ómnibus y presentó un dictamen propio. Pero al mismo tiempo Maximiliano Abad, otra de las figuras fuertes del radicalismo, confirmó que acompañaría el proyecto del Ejecutivo.
Así, se consagró el empate merced a los 33 votos en contra que garantizó el bloque Unión por la Patria y aliados.
De ese modo desempató la vicepresidenta y titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel.
Se prevé ahora que el proyecto vuelva a Diputados.
“No es normal y no está bien que se canjeen votos”, dijo al cierre la senadora peronista Juliana Di Tullio, en relación al caso de Lucila Crexell, la neuquina que votó a favor luego de que le ofrecieran una embajada, la de la Unesco, en París y con remuneración en dólares.
A su vez, desde el oficialismo, el cordobés del PRO Luis Juez, fue enfático al reclamar acompañamiento para la norma y dijo: “El gobierno se merece una hoja de ruta”.