La 35° Fiesta Nacional del Chamamé no solo dejó un saldo récord de asistencia y cultura, sino también un impacto positivo en el cuidado del entorno. Según informaron, durante el evento se recolectaron 400 litros de aceite vegetal usado provenientes de los puestos gastronómicos, una acción que evitó un daño ambiental de gran magnitud en los recursos hídricos de la región.
El operativo de gestión de residuos se centró en la correcta disposición del aceite utilizado para la cocción de alimentos dentro del predio. Teniendo en cuenta que un solo litro de este residuo puede contaminar hasta 1.000 litros de agua, la recolección estratégica permitió preservar un total de 400.000 litros de agua, evitando que el descarte termine en cañerías o cursos de agua superficiales.
De residuo a biocombustible
La tarea estuvo a cargo de la empresa especializada DH-SH, que se encarga de acondicionar el aceite vegetal usado para darle una nueva vida útil como biocombustible de segunda generación. Esta metodología se enmarca en las políticas de economía circular que buscan reducir la huella ambiental de los eventos masivos en la provincia.
Tras el éxito en el Anfiteatro Cocomarola —donde se superaron las 70.000 entradas vendidas y participaron más de 190 artistas—, las autoridades confirmaron que la misma acción se replicará durante los Carnavales Provinciales de Corrientes. El operativo ambiental arrancará este sábado 31 de enero en el Corsódromo Nolo Alías y se mantendrá vigente durante todos los sábados de febrero.
Campaña en el territorio
La iniciativa forma parte de la campaña nacional "Reciclá tu Aceite Usado", que también incluye acuerdos con diversos municipios correntinos. El objetivo es que la gestión responsable no quede limitada a los grandes generadores gastronómicos, sino que alcance también el ámbito domiciliario.
Para ello, se han instalado puntos verdes en distintas localidades donde los vecinos pueden depositar su aceite de cocina usado en botellas plásticas. Esta práctica busca erradicar la costumbre de verter el aceite en los sistemas cloacales, lo cual genera obstrucciones en la infraestructura urbana y una degradación severa de los suelos y el agua.