El flamante edificio que está ubicado en la avenida IV Centenario al 4400 cuenta con 3 aulas, salón de estar, cocina, comedor, baños y oficinas que serán ocupados por el plantel directivo de la institución.
El centro pastoral y educativo alberga a 45 chicos entre 11 y 18 años que desde hace dos semanas iniciaron sus actividades escolares.
Según contó a El Litoral el coordinador General Roberto Pérez, las actividades que realizan los pequeños se inicia a las 8 con el desayuno; luego se da lugar al desarrollo de las áreas curriculares con materias convencionales como lengua, matemática, ciencias sociales y ciencias naturales entre los que se incluyen catequesis.
Al mediodía los alumnos comparten el almuerzo y a partir de las 14 se dictan contenidos especiales como actividades plásticas, manualidades, inglés y computación.
Por otro lado la escuela ofrece clases de apoyo hasta la hora de la merienda, tras la cual terminan la jornada y vuelven a sus hogares.
La idea de los directivos de este establecimiento es que los asistentes reciban una educación adecuada de acuerdo a sus necesidades pedagógicas, por lo cual la estrategia que se implementará en este caso es la “educación personalizada”, ya que se cuenta con 15 educadores por aulas.
Mediante la implementación de este plan el maestro llevará un detallado control de la evolución de los alumnos, teniendo en cuenta además que las tareas se realizan en la misma escuela mediante el apoyo escolar que reciben en el turno de la tarde.
Para el desarrollo del programa de contenidos escolares que se brindará cuenta con el aval del Ministerio de Educación a través de la Dirección de Enseñanza Privada. Asimismo se tiene previsto que quien sea alumno pueda recibir contenidos que puedan ser utilizados en un futuro como fuente de trabajo.
“La idea es que las materias especiales se conviertan en utilidad, aprovechando los potenciales de cada uno de ellos”, explicaron personas a cargo de la coordinación, agregando que no se descarta que en un futuro haya oportunidad que existan personas que se ofrezcan en dar capacitación según la inclinación del chico.
En cuanto a la alimentación “Domingo y Laura” recibe el aporte de la Secretaría de Desarrollo Humano que colabora con las raciones alimentarias y el equipamiento de la cocina y el comedor. También reciben un refuerzo por parte del Fopar.
Por otro lado confirmaron que la semana que viene un camión sanitario con profesionales del Ministerio de Salud de la Provincia visitará la institución para realizar un control a los estudiantes, mediante la elaboración de fichas médicas donde se especificará planes de nutrición y vacunación, entre otras cosas.
Cabe mencionar que con la inauguración de este edificio se ve complacido un viejo anhelo de tener un lugar propio y adecuado para chicos que requieran de una contención y educación especial y personalizada.
INAUGURACION
La inauguración del edificio “Domingo y Laura” se concretó en la tarde de ayer durante un acto presidido por el Padre Inspector Carlos Bossio; el subsecretario de Acción Social, Mario Silva, y el titular de la Dirección de Minoridad y Familia, Carlos Casella, entre otras autoridades.
A la ceremonia no asistió el Padre Norberto Porporato, propulsor de esta obra y alma mater de la Casa Don Bosco. Su ausencia, que causó malestar e indignación, seguramente se inscribe en la crisis desatada tras la decisión de las autoridades eclesiásticas de ordenar su traslado a Santa Fe, hecho que no se concretó pero sí su separación de la institución -ubicada en el Colegio Salesiano- que dirigió durante varios años.