La función está prevista para las 20,30 en el Salón Azul de la Delegación Corrientes de Extensión Universitaria, ubicada en 9 de Julio y Córdoba. Como es habitual el ingreso es libre y gratuito. La proyección de “Kamchatka” marcará el final del capítulo de homenaje al cine argentino.
La película refleja desde una óptica particular la historia reciente del país. En el otoño de 1976, en plena dictadura militar argentina, a Harry le cambia la vida. Tiene 10 años y no logra entender por qué debe abandonar su casa y a sus compañeros de escuela para mudarse a una quinta con sus padres y su hermano. Adaptarse a esa nueva vida -en la que existen reglas rigurosas-ayudará al protagonista a comprender por qué su padre le pidió que recordara siempre Kamchatka, uno de los países de un conocido juego de estrategia.
El realizador Marcelo Piñeyro y el guionista Marcelo Figueras vuelven a reunirse luego de Plata Quemada para contar una historia sin sentimentalismos pero con mucha emoción sobre un tema recurrente en la cinematografía argentina: la dictadura militar. Sin embargo, lejos de buscar la reconstrucción histórica o la denuncia, el film plantea una situación inexplorada por otros films: el sufrimiento de los hijos de los perseguidos políticos, otras víctimas de la época. Con las actuaciones de Ricardo Darin, Tomas Fonzi, Cecilia Roth, Matias del Pozo y Milton de la Canal.
Kamchatka esta narrada desde el punto de vista de Harry, un niño de
diez años y en él se centra la historia en la ficción. Haciendo un simple ejercicio matemático, aquel chico es en la actualidad un adulto que tuvo su infancia en un país diferente y hoy, con treinta y ocho años vive -si no se exilió-en un territorio devastado, que dio sus primeros pasos hacia el abismo en 1976.
La película cuenta los últimos días de una Argentina distinta o en todo caso el principio de los oscuros tiempos por venir.
Kamchatka trabaja sobre la memoria colectiva y en el plano íntimo, de una historia de amor, de las relaciones con los hijos y los valores a
futuro depositados en un chico. El juego del TEG (Táctica y Estrategia de Guerra) es un recurso del padre -y de la película- para transmitir una idea acerca sobre la vida (¿y sobre el cine?) que se asienta en hacerse fuerte en la debilidad ante un enemigo poderoso.