Murió Bruzo, el elector que dejó sin gobierno a la UCR y a Breard
ellitoral.com.ar

Viernes 16de Noviembre de 2018CORRIENTES23°Pronóstico Extendidoclima_sol

Dolar Compra:$35,10

Dolar Venta:$36,90

Murió Bruzo, el elector que dejó sin gobierno a la UCR y a Breard

imagen_1
Víctima de un cáncer que lo aquejaba hace varios años, murió el jueves en Goya el recordado elector Tabaré Ramón Bruzzo, el radical que se fugó de una elección gubernativa en 1993 dejando a la provincia ante un escándalo institucional de los más grandes que se recuerden en la historia.
Su figura no es recordada con destino de bronce, sino más bien como la del antihéroe que rompió una alianza estratégica entre la UCR -su partido- y el Pacto Autonomista Liberal para impedir el acceso de un justicialista a la Gobernación. Fueron años de gran convulsión institucional en los que se sucedieron tres intervenciones federales en clave menemista, con Francisco de Durañona y Vedia, Claudia Bello e Ideler Tonelli en misión de alivio nacional para los problemas locales.
Tabaré “Tari” Bruzzo fue uno de los tres miembros de la Unión Cívica Radical que accedieron al cuerpo de veintiséis integrantes del Colegio Electoral encargado de definir un mandatario en enero de 1993. Y alcanzó la banca gracias a su estrecha amistad con el entonces candidato a gobernador del radicalismo, Noel Breard.
En rigor, el Colegio estaba compuesto por 3 ucerreístas, 11 del Pacto Autonomista Liberal (PAL) y 12 del Frente de la Esperanza, formado por el PJ y la Democracia Cristiana. Los candidatos: Raúl “Tato” Romero Feris, Alberto DiFilippo y Breard, en definitiva, beneficiado por el acuerdo con el PAL con la mira puesta en evitar que el menemista ex intendente de Goya alcanzara el sillón de Ferré.
Todo estaba dispuesto para que el abroquelamiento anti PJ eche a andar en la Legislatura el viernes 15 de enero y con quórum y mayoría propia eligieran nuevo mandatario a Breard. Bruzzo juró, recibió su diploma y ante un cuarto intermedio hasta el día siguiente, se marchó por la puerta grande del palacio de la calle Salta, donde nunca más volvió a ingresar.
La discusión correntina se nacionalizó al influjo del fuerte enfrentamiento de la UCR con Carlos Menem y su reelección, adoptando por estrategia que sus tres electores voten únicamente a su candidato, modo por el cual el PAL demostró flexibilidad doctrinaria. La elección ingresó en su pasaje de mayor desparpajo: los electores autonomistas y liberales podrían votar al candidato radical que en los comicios había reunido el 15 por ciento de los votos.
Pero el elector 14, el del quórum legal y la mayoría, el amigo íntimo de Noel Breard, se fue. No estaba en su casa, nadie lo vio, la Policía no logró ubicarlo para trasladarlo al recinto, se marchó con una declaración radial en la que aducía su desaparición a “problemas de conciencia”.
La estela que dejó su partida, presumiblemente al Uruguay, adquirió forma con mil rumores sobre un presunto soborno, que rápidamente el peronismo, con la Interventora Claudia Bello a la cabeza, salió a desmentir. No obstante, admitían que operaron sobre Bruzzo, nada insospechable para el momento que vivía la institucionalidad en Corrientes, con negociaciones a la vuelta de cada esquina.
Así es que tomó particular trascendencia una suerte de búnker de reclusión y entremeses para el justicialismo, en el hotel Covadonga de Resistencia.
Sin noticias del elector bellavistense, la UCR debió recurrir a un suplente y pese a tironeos judiciales, en ese año 1993 Tato fue ungido gobernador, pues se desmanteló el acuerdo con el PAL y los radicales sólo accedieron a dar quórum. Llegó diciembre y Romero Feris juró en la Legislatura, después de dos años de intervenciones federales, una reforma al sistema electoral en la Constitución y un fugado de la democracia.


¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

Murió Bruzo, el elector que dejó sin gobierno a la UCR y a Breard

Viernes 15 de enero de 1993, jura Tabaré Bruzzo en la Legislatura que nunca más volvió a pisar.
Viernes 15 de enero de 1993, jura Tabaré Bruzzo en la Legislatura que nunca más volvió a pisar.
Víctima de un cáncer que lo aquejaba hace varios años, murió el jueves en Goya el recordado elector Tabaré Ramón Bruzzo, el radical que se fugó de una elección gubernativa en 1993 dejando a la provincia ante un escándalo institucional de los más grandes que se recuerden en la historia.
Su figura no es recordada con destino de bronce, sino más bien como la del antihéroe que rompió una alianza estratégica entre la UCR -su partido- y el Pacto Autonomista Liberal para impedir el acceso de un justicialista a la Gobernación. Fueron años de gran convulsión institucional en los que se sucedieron tres intervenciones federales en clave menemista, con Francisco de Durañona y Vedia, Claudia Bello e Ideler Tonelli en misión de alivio nacional para los problemas locales.
Tabaré “Tari” Bruzzo fue uno de los tres miembros de la Unión Cívica Radical que accedieron al cuerpo de veintiséis integrantes del Colegio Electoral encargado de definir un mandatario en enero de 1993. Y alcanzó la banca gracias a su estrecha amistad con el entonces candidato a gobernador del radicalismo, Noel Breard.
En rigor, el Colegio estaba compuesto por 3 ucerreístas, 11 del Pacto Autonomista Liberal (PAL) y 12 del Frente de la Esperanza, formado por el PJ y la Democracia Cristiana. Los candidatos: Raúl “Tato” Romero Feris, Alberto DiFilippo y Breard, en definitiva, beneficiado por el acuerdo con el PAL con la mira puesta en evitar que el menemista ex intendente de Goya alcanzara el sillón de Ferré.
Todo estaba dispuesto para que el abroquelamiento anti PJ eche a andar en la Legislatura el viernes 15 de enero y con quórum y mayoría propia eligieran nuevo mandatario a Breard. Bruzzo juró, recibió su diploma y ante un cuarto intermedio hasta el día siguiente, se marchó por la puerta grande del palacio de la calle Salta, donde nunca más volvió a ingresar.
La discusión correntina se nacionalizó al influjo del fuerte enfrentamiento de la UCR con Carlos Menem y su reelección, adoptando por estrategia que sus tres electores voten únicamente a su candidato, modo por el cual el PAL demostró flexibilidad doctrinaria. La elección ingresó en su pasaje de mayor desparpajo: los electores autonomistas y liberales podrían votar al candidato radical que en los comicios había reunido el 15 por ciento de los votos.
Pero el elector 14, el del quórum legal y la mayoría, el amigo íntimo de Noel Breard, se fue. No estaba en su casa, nadie lo vio, la Policía no logró ubicarlo para trasladarlo al recinto, se marchó con una declaración radial en la que aducía su desaparición a “problemas de conciencia”.
La estela que dejó su partida, presumiblemente al Uruguay, adquirió forma con mil rumores sobre un presunto soborno, que rápidamente el peronismo, con la Interventora Claudia Bello a la cabeza, salió a desmentir. No obstante, admitían que operaron sobre Bruzzo, nada insospechable para el momento que vivía la institucionalidad en Corrientes, con negociaciones a la vuelta de cada esquina.
Así es que tomó particular trascendencia una suerte de búnker de reclusión y entremeses para el justicialismo, en el hotel Covadonga de Resistencia.
Sin noticias del elector bellavistense, la UCR debió recurrir a un suplente y pese a tironeos judiciales, en ese año 1993 Tato fue ungido gobernador, pues se desmanteló el acuerdo con el PAL y los radicales sólo accedieron a dar quórum. Llegó diciembre y Romero Feris juró en la Legislatura, después de dos años de intervenciones federales, una reforma al sistema electoral en la Constitución y un fugado de la democracia.